Al menos ocho personas han muerto y otras 17 permanecen desaparecidas tras el naufragio de un ferry con cerca de 270 ocupantes ocurrido este domingo frente a la costa del norte de Chipre. El barco, el catamarán ‘Filojet’, cubría la ruta entre Kyrenia y el puerto turco de Taşucu y transportaba a 259 pasajeros y ocho tripulantes, según el Ministerio del Interior turcochipriota.
La embarcación, un catamarán de alta velocidad y de 40,5 metros de eslora, salió a mediodía del puerto de Kyrenia y comenzó a hacer agua a unas cuatro millas náuticas. La tripulación emitió poco después una llamada de socorro. El barco terminó volcando y quedó completamente sumergido varias horas después, en una zona donde el fondo marino se encuentra a unos 514 metros de profundidad.
Más de 200 personas han sido rescatadas con vida, algunas de ellas con heridas de diversa consideración, según las autoridades turcochipriotas. El primer ministro de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), Ünal Üstel, ha informado además de que el capitán y los otros siete miembros de la tripulación han sido detenidos mientras continúa la investigación sobre las causas del naufragio.
“Nos enfrentamos a un trágico accidente que pasará a la historia como el mayor desastre marítimo que Chipre haya sufrido jamás“, ha declarado Üstel, según el portal turcochipriota Kibris Postasi.
El Filojet es un catamarán de alta velocidad de 40,5 metros de eslora que realizaba servicios de conexión entre el norte de Chipre y Turquía.
“El barco se movía muy mal”
Aunque las causas del naufragio aún están por determinar, algunos de los supervivientes han contado que el ferry comenzó a moverse de manera violenta antes de que comenzara a entrar agua y algunos han comentado que se escuchó una explosión en la zona de proa.
Efe Multici, uno de los pasajeros rescatados, ha explicado a CNN Türk que el barco se movía de forma anómala antes del accidente. “El barco se movía muy mal. Estaba constantemente saliendo del agua y golpeando de nuevo contra ella. Se sacudía violentamente”, ha señado.
Según su testimonio, unos minutos después el ferry se elevó sobre el agua y volvió a caer con fuerza. “La parte delantera izquierda se abrió y el agua comenzó a entrar a raudales”, ha asegurado.
Otro pasajero ha contado a medios locales que se produjo una “explosión” en la parte delantera del barco, donde se encontraba, que hizo saltar los cristales. Aseguró que permaneció aproximadamente una hora y media en el agua antes de ser rescatado. “El frente explotó, el barco intentó dar la vuelta y los cristales laterales explotaron”, ha dicho.
El ministro de Transportes turcochipriota, Erhan Arikli, ha mencionado entre las hipótesis que un objeto pudiera haber golpeado el barco. La investigación deberá determinar si alguno de estos elementos estuvo relacionado con el naufragio.
Algunos supervivientes también han denunciado problemas con las medidas de seguridad durante la evacuación. “Fue literalmente una lucha por sobrevivir”
Operaciones de rescate
Las operaciones de rescate comenzaron después de que la tripulación emitiera la llamada de socorro. Las autoridades turcochipriotas desplegaron cuatro embarcaciones de la Guardia Costera, además de helicópteros, una patrullera, una lancha de asalto y equipos de buceo de la Defensa Civil y la Policía. También se movilizaron embarcaciones civiles para trasladar a los supervivientes hasta tierra.
Las Fuerzas Armadas turcas han reforzado posteriormente el dispositivo con dos aeronaves, cuatro helicópteros, cuatro vehículos aéreos no tripulados y cuatro embarcaciones de la Guardia Costera, según Üstel.
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