El INE cambiará de piel.
Dejará el rosa mexicano que usaba desde hace 12 años y ahora tendrá el lila. La cromática del Instituto cambiará en sus logotipos oficiales y en la vestimenta de su personal, incluidos capacitadores.
El color lila elegido es similar al que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, utilizó para “Ajolitizar” la CDMX. La funcionaria morenista pintó bardas, puentes, banquetas y hasta calles con el color lila y el símbolo del ajolote.
La presidenta Guadalupe Taddei argumentó que la decisión de cambiar de colores impactará “en el historial del Instituto” y evitará que algún instituto u organización política retome los tonos del organismo electoral, sin aludir al nuevo partido Somos, que usa el color rosa hasta ayer vigente para identificar al INE.
Sin embargo, el logotipo del partido PAZ, antes PES, es color morado, muy parecido al tono que eligió ayer el Instituto.
En el marco del Mundial de Futbol, el Gobierno de la Ciudad de México pintó la infraestructura urbana de color lila, con la imagen de los ajolotes, lo que provocó una lluvia de críticas.
Defensa de la identidad institucional
“Esto nos permitirá contar con las posibilidades de, en verdad, registrar este manual en donde tengamos que registrarlo para que jamás nos vuelva a ocurrir que alguna organización que se convierte en partido político, en el camino de estas posibilidades, pueda usar el color que institucionalmente haya establecido esta Junta General, que es el que está contenido en el mismo manual”, argumentó Taddei durante la sesión de la Junta General Ejecutiva, máximo órgano operativo del INE.
Taddei argumentó que era necesario contar en campo, en los recorridos que harán miles de capacitadores y supervisores electorales, un color que diferenciara al Instituto de los partidos políticos nacionales y estatales.
“Teníamos que lograr una identificación que nos permitiera, en campo, ser diferenciados por todos los actores que en ese momento anduvieran en la campaña o en otros tipos de ejercicios partidistas o de alguna organización ciudadana”, añadió.
El manual de identidad estuvo a cargo de la Coordinación de Comunicación Social, encabezada por Sergio Azueta.
Escudo gráfico
“Contar con un instrumento actualizado permitirá homologar la aplicación de la identidad institucional en todas las áreas y órganos del Instituto, evitando interpretaciones o usos inconsistentes, y fortalecerá la certeza con la que la ciudadanía identifica las comunicaciones, servicios y materiales oficiales como auténticos, en un entorno donde la rápida circulación de contenidos digitales hace más relevante esa distinción”, indica el manual aprobado.
“Su finalidad es reforzar el reconocimiento público de la comunicación oficial, facilitar su aplicación por las áreas responsables y reducir la dispersión, la distorsión y los usos inadecuados. Imparcialidad: Evitar asociaciones con intereses particulares o actores políticos“.







