Los dos menores de edad, estudiantes de secundarias en Querétaro y Japan, quienes ingresaron con armas a sus escuelas, y quienes fueron puestos a disposición de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA), ya reciben atención psicológica por parte de las autoridades, informó el titular de la dependencia, Manuel Hernández Rodríguez.
En el caso del estudiante de 13 años que dejó a cuatro personas heridas en la secundaria Esperanza Cabrera, en el municipio de Querétaro, después de atacarlos con arma blanca, fue el primero en ponerse bajo disposición de la Procuraduría y hoy ya recibe atención.
Detalló que el menor no puede ser reintegrado de momento con su familia debido a que existe una carpeta de investigación en la que está señalada su madre, por lo que, existen medidas de protección que prohíben la reintegración con sus padres.
Dijo que en este caso se buscarán redes de apoyo, para lo que ya se contactó a su abuela y una tía; sin embargo, explicó que durante los dos meses de investigación complementaria que determinó el juez, permanecerá bajo resguardo de la Procuraduría y sería hasta una vez concluido este proceso, cuando se pueda buscar entregarlo a una red de apoyo.
“El juez señaló un plazo complementario para investigar varios temas, entre ellos, posible reparación del daño de investigación y causas del delito, situación biopsicosocial del adolescente. Nosotros generamos todas las valoraciones psicológicas, pero también fue canalizado a CESAM (Centro Estatal o de Salud Mental, según la región) para establecer su situación de salud mental, ya está diagnosticado y está en tratamiento”, precisó.
Valoración de los casos
El procurador explicó que una vez que los menores llegan con ellos, se hace una valoración del núcleo familiar, lo que le corresponde a hacer a las procuradurías municipales, las que revisan la situación y, una vez ponerse en contacto con los padres, se realiza el protocolo correspondiente para determinar la situación jurídica del menor.
En el caso del menor de Jalpan, que ingresó con un arma de fuego a su escuela, también fue puesto a disposición de la Procuraduría y ahora se encuentra en Centro de Asistencia Social DIF “Carmelita Ballesteros”.
“Es un protocolo que se tiene ya publicado respecto a la reintegración de las niñas, niños y adolescentes, ya sea en contacto con la Ley Penal o víctimas de delito. El procedimiento es una valoración al núcleo familiar, esto le corresponde a las procuradurías municipales para que ellos revisen la situación que hay con los familiares. Aquí solamente estamos esperando los resultados, él fue (puesto a disposición) por portación de armas de fuego y bueno, es originado de Jalpan y hay algunas condiciones biopsicosociales a observar en este caso”, explicó.





