El avance del huracán “Polo” como categoría 4 comenzó a afectar las costas de Colima, donde marejadas e inundaciones golpearon la infraestructura comercial.
En la zona costera de Armería, en la playa El Paraíso, la fuerza de las olas alcanzó la estructura de diversos restaurantes y establecimientos comerciales instalados frente al mar, logrando ingresar a las calles del poblado.
En grabaciones difundidas por pobladores se aprecia cómo la corriente ingresó a establecimientos fijos y semifijos, donde arrastró pertenencias y averió equipos electrónicos.
Ante el riesgo, elementos de la Policía Municipal cercaron el acceso vehicular y peatonal a la comunidad.
“El acceso a las playas se encuentra cerrado como medida preventiva para salvaguardar la integridad de la población”, informó el Gobierno Municipal de Armería.
La restricción de actividades marítimas y turísticas se extiende por la franja litoral en todo el estado. La Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) decretó la colocación de banderas negras para indicar el peligro extremo e impedir el ingreso de bañistas al mar.
Restricciones a la navegación mayor
“Se mantiene el cierre de todas las playas del estado de Colima, en los municipios de Tecomán, Armería y Manzanillo, así como del Puerto de Manzanillo a embarcaciones”, confirmó la UEPC Colima.
Adicionalmente, la Capitanía de Puerto Regional suspendió las operaciones del puerto de Manzanillo a partir de las 10:00 horas para embarcaciones mayores de 500 UAB en navegación de altura y cabotaje.
Frente al impacto en la infraestructura turística, las autoridades estatales solicitaron a los locatarios resguardar sus herramientas de trabajo en el litoral.
“Se solicita a prestadores de servicios asegurar o retirar mobiliario, equipo y objetos ubicados en zonas de playa”, instruyó Protección Civil estatal.
Pronóstico de oleaje severo
Como medida de respuesta preventiva, brigadas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), Secretaría de Marina (Semar) y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) realizan recorridos de supervisión e inspección en refugios temporales, así como en áreas vulnerables a desbordamientos en Ixtlahuacán y zonas bajas del estado.
El fenómeno meteorológico se localizó a 245 kilómetros al sur de Manzanillo, desplazándose hacia el oeste-noroeste a 17 kilómetros por hora, con vientos máximos sostenidos de 250 km/h, rachas de 315 km/h y pronóstico de oleaje elevado de hasta ocho metros en la región.





