Aunque Donald Trump aseguró ayer que México y Estados Unidos están muy cerca de alcanzar un acuerdo comercial, la Presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que persisten diferencias entre ambos gobiernos y que todavía no existe un entendimiento definitivo para reducir los aranceles.
La Mandataria confirmó que las negociaciones han avanzado, pero advirtió que siguen pendientes asuntos relacionados con los gravámenes estadounidenses y que México no aceptará condiciones que afecten la economía nacional o el empleo.
“Estamos muy cerca, hay algunos temas. ¿Cuál es nuestro objetivo? Reducir al máximo los aranceles que tenemos. Todavía hay temas que no acabamos de resolver, porque queremos lo mejor para México, pero hay muy buena actitud del Gobierno de los Estados Unidos en este tema, así lo vemos, tanto de la Secretaría de Comercio como del área de tratados comerciales del Embajador”, afirmó.
Sheinbaum respondió así a las declaraciones realizadas ayer por Trump, quien sostuvo que ambos países estaban próximos a alcanzar un acuerdo comercial, sin precisar una fecha para concretarlo.
La Presidenta señaló que las conversaciones con Washington buscan obtener mejores condiciones para las exportaciones mexicanas, particularmente en los sectores sujetos a aranceles estadounidenses.
Defensa de la soberanía
“Nosotros, pues, lo que pensemos que es benéfico para México. No podemos negociar, primero, nada que esté fuera de nuestra Constitución, de nuestras leyes y, segundo, algo que sepamos que va a afectar a la economía nacional o al número de empleos”, advirtió.
Los aranceles estadounidenses sobre automóviles, acero y aluminio forman parte de los asuntos pendientes entre ambos gobiernos, pese a la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“En ese trabajo estamos buscando la mejor posibilidad de acuerdo. Sí ha avanzado mucho, todavía no llegamos al acuerdo final, pero se ha avanzado bastante”, explicó.
Al ser cuestionada sobre el porcentaje de avance de las negociaciones, Sheinbaum evitó dar una cifra y reiteró que los desacuerdos no han sido superados.
“Es difícil. Ha habido una muy buena actitud de tratar de llegar a un acuerdo y todavía hay temas en los que no nos ponemos de acuerdo y seguimos de manera importante en la mesa de negociación”, sostuvo.
La Mandataria afirmó que las diferencias comerciales no han impedido mantener la colaboración bilateralen seguridad y otros asuntos, aunque insistió en que cualquier entendimiento debe respetar la soberanía mexicana.
“Porque el que en algunas cosas tengamos diferencias, y además nosotros de manera muy firme defendemos a los mexicanos en Estados Unidos, por encima de todo, y obviamente la economía nacional y los empleos en México y el desarrollo del País, pero en general en todos los temas encontramos siempre la manera de llegar a acuerdos en el marco de la defensa de nuestra soberanía, de la integridad territorial, la confianza mutua y la coordinación sin subordinación”, expresó.





