jueves, agosto 27, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
Sin resultados
Ver todos los resultados

Casas para una ciudad con sed

Reforestando conciencias

por Katia Reséndiz Jaime
27 agosto, 2026
en Editoriales
8
VISTAS


Una ciudad que fue un poblado junto a un río es un ejemplo perfecto de cómo, en muchas ocasiones, el futuro nos alcanza más rápido que nuestra capacidad de responder a entornos cambiantes.

Es muy común pensar en una comunidad que crece junto a un río y abastece de él sus necesidades hídricas. Pero, a medida que este poblado crece, termina agotando su propio recurso, hasta el punto de que prácticamente no queda nada de él. Entonces empezamos a echar mano de los pozos, de la extracción de aguas subterráneas.

Y podemos hacerlo durante mucho tiempo, pero llega un punto en el que empieza a volverse inviable: a 100 metros, a 500 metros, a 1,000 metros de profundidad. ¿En qué momento podemos plantearnos que ya fue suficiente?

Si bien el acceso al agua, como recurso vital, debe garantizarse como el derecho que es, una ciudad debe plantearse, cuando menos, cuáles son sus límites ecosistémicos.

La ciudad de Querétaro, entre 1970 y 2017, incrementó su área urbana en 1,762%, mientras que su población tuvo un crecimiento de 443%. Es decir, la población creció de manera importante, pero el área urbana lo hizo todavía más.

De 2010 a 2020, Querétaro incrementó en 47% el número de viviendas particulares habitadas.

¿Y el agua?

Si queremos mantener nuestra capacidad de abastecer las necesidades hídricas de este pujante estado, tenemos que empezar a plantearnos de dónde saldrá el agua necesaria para sostener ese crecimiento.

Si las estimaciones a largo plazo se cumplen, de acuerdo con el Programa Estatal de Vivienda de Querétaro, habría una necesidad de 139,125 nuevas viviendas para 2050. Si tomamos en consideración que actualmente el Valle de Querétaro registra una disponibilidad media anual negativa cercana a 65.6 hectómetros cúbicos, tenemos una brecha difícil de cerrar.

¿Significa esto que no debemos aceptar más viviendas en Querétaro o que tenemos que tomar la vivienda como punto de partida para resolver parte de los problemas hídricos del estado?

Ejemplos tecnológicos a lo largo del mundo nos permiten identificar que, en muchas ocasiones, las mismas viviendas pueden convertirse en elementos de captación, infiltración y cuidado del recurso hídrico.

Cuando cada vivienda consume un poco menos, ese ahorro, multiplicado por todos los que somos, puede tener un efecto considerable.

Pero también hay varios elementos regulatorios que podrían ayudarnos.

En Arizona, por ejemplo, existe un modelo denominado Active Management Areas, en el que los nuevos fraccionamientos deben acreditar no sólo que tienen agua hoy, sino que ésta será suficiente y legal, física y financieramente viable durante 100 años.

La regulación en Las Vegas, al sur de Nevada, ha establecido restricciones al uso de pasto ornamental, lo cual ha llevado al reemplazo de más de 250 millones de pies cuadrados de pasto.

En Tucson, al menos 50% de la demanda anual de riego del paisaje en determinados desarrollos debe cubrirse con agua de lluvia captada en el propio sitio.

Y algunos lugares como Perth, Orange County y Singapur han decidido reintegrar al ciclo del agua recursos provenientes de aguas residuales altamente tratadas y purificadas.

Entonces, si bien el desarrollo de vivienda representa un desafío para la infraestructura hídrica de una ciudad, también puede convertirse en un aliado que permita un crecimiento más ordenado, sostenible y resiliente frente al agua.

También habría que preguntarnos qué tan importante sería que las nuevas viviendas fueran construidas para consumir menos agua desde su diseño, con muebles y sistemas eficientes. O que incorporaran desde el inicio la separación de aguas grises y aguas negras, de manera que parte del agua que hoy desechamos pudiera tener un segundo uso.

¿Y qué pasaría si la captación de agua de lluvia dejara de ser un elemento opcional? ¿O si los grandes desarrollos tuvieran que demostrar cómo van a captar, aprovechar o infiltrar parte del agua que cae sobre el terreno que urbanizan?

Son preguntas válidas y, sobre todo, propuestas que vale la pena desarrollar.

Querétaro tiene capacidad científica y tecnológica para llevarlas a la práctica. También cuenta con universidades, centros de investigación, empresas e instituciones que llevan años trabajando en temas de agua, tratamiento, reúso, infiltración y eficiencia.

El reto es llevar ese conocimiento a la forma en que construimos la ciudad.

Si esperamos necesitar más de 139 mil viviendas hacia 2050, cada una de ellas representa una nueva demanda de agua, pero también una oportunidad para consumir menos, reutilizar más y devolver parte del recurso al ciclo.

Tal vez la pregunta no sea solamente cuánta agua vamos a necesitar para seguir creciendo. También deberíamos preguntarnos qué tipo de vivienda tendremos que construir para que ese crecimiento pueda sostenerse.

No podemos prometer cien años de agua con una sola medida. Pero sí podemos empezar a construir una ciudad que dependa menos de extraer cada vez más y que aproveche mucho mejor cada litro que ya tiene.

¿Dónde está la solución? ¿En frenar el crecimiento o en construir una estructura regulatoria capaz de hacerlo compatible con la disponibilidad del agua?

Etiquetas: aguacontaminacióncrisis hídricasequía

RelacionadoNoticias

Va por Alberto, va por Andrés

Viene mañana directora de la CFE

27 agosto, 2026
Raymundo Riva Palacio

La guerra de las patadas (la conspiración)

27 agosto, 2026
José Fonseca

Kuri se atrinchera en Querétaro

27 agosto, 2026
El desmantelamiento silencioso de la democracia

El muro de papel

27 agosto, 2026
Siguiente noticia
El desmantelamiento silencioso de la democracia

El muro de papel

 

 

 

Categorías

  • Andadores
  • aQROpolis
  • Cartón
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Fuego amigo
  • Fuente de El Marqués
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Portada
  • Ráfagas
  • Roja

Enlaces Internos

  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, usted está dando su consentimiento para el uso de cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies.