La Comisión Permanente del Congreso de la Unión validó este miércoles la renuncia que solicitó Mónica Soto a su magistratura en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Los legisladores decidieron con 26 votos a favor, 5 en contra y 5 abstenciones que la renuncia será efectiva a partir del 31 de agosto, tal y como lo solicitó Soto en su carta que giró al Senado el pasado lunes.
La decisión parlamentaria se registró en medio de apoyos del oficialismo, pero críticas de la Oposición por la decisión de la abogada originaria de Baja California Sur, quien llegó en noviembre de 2016 al cargo impulsada por el PRI.
Cuestionamientos por la salida
Las críticas se centraron, principalmente, en determinar cuál era la justificación de “causa grave” que dicta la Constitución Política Mexicana para que Soto considerara dejar el cargo que concluía hasta octubre de 2028.







