La Asociación del Futbol Argentino (AFA) vive días de mucha tensión. El organismo albiceleste está bajo investigación preliminar del FBI y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presunto lavado de dinero, evasión fiscal y fraude bancario en movimientos financieros con la empresa TourProdEnter que rondan los 300 millones de dólares.
Guillermo Tofoni, empresario involucrado en el asunto, confirmó en una entrevista a Todo Noticias, en Argentina, la existencia de dicha investigación.
“Sí hay carpeta, pero es confidencial. Negarlo es como querer esconder un elefante en una cristalería”, expresó.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han presentado cargos criminales ni acusaciones formales contra los directivos de la AFA o de la empresa intermediaria mientras la indagatoria sigue.
El antecedente del caso
En diciembre del 2021, Claudio Tapia, presidente de la AFA, contrató a la empresa TourProdEnter, la cual se manejó como el vehículo financiero y agente de cobro para administrar los contratos comerciales internacionales de la Selección Argentina.
Tras el título en Qatar 2022, un monto de 260 millones de dólares provenientes de patrocinadores y derechos comerciales comenzó a circular a través de TourProdEnter en el sistema bursátil de EU, dividiendo el dinero en cuatro bancos: Bank of America, Citibank, JP Morgan y Synovus.
El 7 de diciembre de 2023, Tapia expandió la AFA y abrió oficinas en Wynwood, Florida.
Dan primer aviso
El 9 de diciembre de 2025, la Policía Federal Argentina allanó las oficinas de la AFA y de 17 equipos de Primera y Segunda División en medio de una investigación por fraude y contratos ficticios.
El juez Luis Armella ordenó la medida en Buenos Aires para la búsqueda de acuerdos signados por los clubes con la firma Sur Finanzas y su CEO Ariel Vallejo, así como otra documentación almacenada en dispositivos electrónicos.
Entre las escuadras intervenidas destaca Barracas Central, de la cual es propietario Tapia, además de instituciones grandes como Racing, Independiente y San Lorenzo.
Comienzan sospechas
En Estados Unidos, los fiscales Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger iniciaron una investigación en 2025 para determinar si las operaciones financieras realizadas mediante bancos estadounidenses podrían constituir delitos como lavado de dinero y fraude bancario, con el apoyo del FBI.
A inicios de 2026, en Argentina surgieron varias causas judiciales independientes, bautizando el caso como el “AFAGate”, incluso comparándolo con el famoso “FIFAGate”, que destapó una red masiva de sobornos y corrupción en 2015, considerado el mayor escándalo del futbol con 40 personas imputadas.
Arrancan las pesquisas
Luego de que el diario La Nación publicara un presunto desvío de 42 millones de dólares mediante documentos y tras descubrir que TourProdEnter se quedaba con el 30% de los ingresos internacionales de la Asociación y un 10% adicional por la logística, iniciaron las averiguaciones.
El FBI busca determinar si parte de esos recursos de patrocinadores se operaron mediante empresas relacionadas o sociedades pantalla.
Los montos se transferían a corporaciones virtuales que comparten domicilio en Miami: Soagu Services LLC, Marmasch LLC, Velp LLC y Velpasalt LLC, las cuales también son investigadas.
Se destapa escándalo
En pleno Mundial, y con la Selección Argentina nuevamente señalada de ser favorecida con polémicas arbitrales, agentes del FBI toman declaraciones a empresarios y testigos, entre ellos Guillermo Tofoni, quien era agente de partidos de FIFA.
La AFA acusó a Tofoni de promover denuncias falsas por despecho comercial, al “no resignarse a las decisiones judiciales” previas que le quitaron la exclusividad de organizar juegos de la Selección y, además, atacó a los medios, acusándolos de una campaña de difamación.
Asimismo, la Asociación defendió en todo momento su relación con TourProdEnter.
¿Quiénes están implicados?
El presidente Claudio Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, mientras que Javier Faroni, ex agente comercial de la Asociación que ya había sido acusado de operaciones ilícitas, también estaría señalado.
De acuerdo con el consultor argentino radicado en Miami, Norberto Spangaro, “los investigados no son automáticamente culpables” y sostuvo que la responsabilidad penal solo podrá establecerse una vez concluida la investigación.
Erica Gillette, esposa de Faroni y titular formal de TourProdEnter, podría afrontar el mayor peso de una eventual acusación si se acreditan irregularidades.






