La Copa del Mundo no deja de sorprender. El primer partido del torneo que necesitó una prórroga y una tanda de penaltis para resolverse terminó con una de las mayores hazañas del campeonato. Paraguay escribió una página dorada en su historia al eliminar a la tetracampeona Alemania tras imponerse 3-4 en una dramática tanda de penaltis, después del empate 1-1 al término de los 120 minutos.
La selección dirigida por Gustavo Alfaro sobrevivió a un auténtico asedio, ejecutó a la perfección un plan de resistencia y selló su clasificación a los octavos de final, donde se enfrentará al vencedor del duelo entre Francia y Suecia. El técnico argentino diseñó un partido tan claro como arriesgado: replegar el bloque, cerrar todos los espacios, renunciar al protagonismo y esperar el error alemán. Era una apuesta de enorme desgaste físico y mental, pero sus futbolistas la ejecutaron casi a la perfección.
El encuentro fue rocoso desde el primer minuto. Alemania llevó el peso del partido y terminó con un aplastante 75 por ciento de posesión, pero ese dominio nunca se tradujo en claridad ofensiva. La Mannschaft movía el balón de un lado a otro sin encontrar caminos, mientras Paraguay defendía cada metro con una disciplina admirable y convertía cada recuperación en un pequeño triunfo.
Enciso adelantó a la Albirroja
Aun así, la primera gran ocasión fue para los sudamericanos. Júnior Alonso estuvo cerca de sorprender a Manuel Neuer tras un saque de esquina, antes de que Alemania comenzara a instalarse definitivamente en campo rival. Sin embargo, el plan paraguayo seguía funcionando. Los hombres de Julian Nagelsmann acumulaban pases, pero apenas conseguían inquietar a Orlando Gill.
Cuando el descanso parecía llegar con el empate, apareció el golpe que nadie esperaba. Miguel Almirón desbordó por la derecha, dejó atrás a su marcador y encontró a Mathías Galarza, cuyo centro preciso fue aprovechado por Julio Enciso para adelantar a Paraguay en el minuto 42.
Tras el descanso, Alemania aceleró el ritmo y encontró rápidamente el empate. En el minuto 54, Florian Wirtz puso un preciso centro desde la banda izquierda y Kai Havertz peinó el balón con enorme calidad para batir a Gill e igualar el encuentro. A partir de ese momento comenzó un asedio constante.
Orlando Gill sostuvo el sueño paraguayo
Alemania encerró a Paraguay durante prácticamente toda la segunda mitad y terminó el partido con 21 disparos, aunque únicamente seis encontraron portería. Todos se toparon con un monumental Orlando Gill, elegido MVP del encuentro tras firmar seis atajadas decisivas que mantuvieron con vida a la Albirroja.
El tiempo extra fue un auténtico ejercicio de supervivencia. Alfaro reforzó todavía más la defensa y apostó definitivamente por resistir. En el minuto 104, Jonathan Tah llegó incluso a marcar el que parecía el gol de la clasificación alemana, pero el VAR anuló la acción por una falta previa sobre Gill. El guardameta paraguayo volvió a aparecer poco después para negarle el gol a Havertz y mantener con vida a la Albirroja.
La eliminatoria se decidió desde los once metros y allí volvió a emerger la figura de Gill. El guardameta detuvo los lanzamientos de Kai Havertz y Nick Woltemade, dejando a Paraguay con dos oportunidades para cerrar la clasificación. Sin embargo, Antonio Sanabria y Fabián Balbuena desperdiciaron ambos match points, llevando la serie hasta una muerte súbita no apta para cardíacos.
La tensión terminó cuando Jonathan Tah envió su disparo por encima del travesaño. José María Canale asumió entonces toda la responsabilidad, caminó hacia el punto de penalti y convirtió el lanzamiento definitivo para desatar la locura paraguaya. La Albirroja no solo selló su clasificación, sino que también se convirtió en la primera selección capaz de eliminar a Alemania en una tanda de penaltis en la historia de la Copa del Mundo.
La derrota supone un nuevo capítulo en la crisis del fútbol alemán. Un nuevo fracaso para una de las selecciones más laureadas de la historia. Desde que conquistó el Mundial de Brasil 2014, la tetracampeona únicamente ha logrado vencer a Suecia, Costa Rica, Curazao y Costa de Marfil en las Copas del Mundo. Cayó en la fase de grupos en Rusia 2018 y Catar 2022 y ahora se despide en los dieciseisavos de final, incapaz siquiera de instalarse entre las dieciséis mejores selecciones del torneo.
Paraguay, en cambio, continúa soñando. Con orden, sacrificio y una fe inquebrantable, la selección de Gustavo Alfaro ya es una de las grandes revelaciones del Mundial y buscará seguir haciendo historia frente a Francia o Suecia.






