La ‘Canarinha’ remontó gracias a los tantos de Casemiro y Martinelli para eliminar a una ordenada selección japonesa
Los primeros dieciseisavos del Mundial están dejando finales de infarto. Después del agónico desenlace entre Canadá y Sudáfrica, Brasil también necesitó un gol en el tiempo añadido para mantener vivo su sueño mundialista.
La selección dirigida por Carlo Ancelotti derrotó 2-1 a Japón gracias a un tanto de Gabriel Martinelli en el minuto 96, culminando una remontada que evitó la prórroga y selló el pase de la ‘Canarinha’ a los octavos de final, donde se enfrentará a Noruega o Costa de Marfil.
La selección brasileña arrancó con personalidad desde el inicio. Bruno Guimarães protagonizó el primer aviso con un potente disparo desde la frontal, mientras los sudamericanos trataban de encontrar espacios ante una Japón perfectamente organizada.
Con el paso de los minutos, el equipo de Hajime Moriyasu fue ganando confianza. La presión sobre la salida de balón brasileña comenzó a dar resultados y Japón encontró cada vez más espacios para salir al contragolpe. La recompensa llegó en el minuto 29, cuando Sano aprovechó una pérdida de Casemiro en el centro del campo, condujo hasta la frontal del área y sorprendió a Alisson con un potente disparo raso y ajustado al poste.
El tanto golpeó a Brasil, que cerró la primera parte sin encontrar soluciones ante el disciplinado entramado defensivo japonés. La movilidad de Vinícius Júnior y Rayan apenas inquietó a una zaga que rozó la perfección durante los primeros 45 minutos.
Jogo Bonito tras el descanso
Ancelotti movió el banquillo tras el descanso dando entrada a Endrick para aumentar el peso ofensivo de su equipo. Brasil adelantó líneas, encerró a Japón en su campo y comenzó a generar ocasiones con mucha mayor frecuencia. El empate llegó en el minuto 56.
Gabriel Magalhães envió un preciso centro al área y Casemiro apareció con un poderoso remate de cabeza para igualar el marcador y devolver la esperanza a la ‘Canarinha’. Apenas dos minutos después, Vinícius estuvo cerca de culminar la remontada con una brillante acción individual que terminó estrellándose en el poste.
Japón resistió el asedio con orden y sacrificio. El guardameta Suzuki sostuvo a los asiáticos con varias intervenciones providenciales, mientras los cambios introducidos por Moriyasu reforzaban el bloque defensivo para proteger un empate que ya acercaba el encuentro a la prórroga.
Brasil insistió hasta el final. Vinícius, Bruno Guimarães y Endrick acumularon llegadas sobre el área japonesa, aunque la falta de precisión parecía condenar a la pentacampeona del mundo al tiempo extra.
Sin embargo, cuando el reloj marcaba el minuto 96, apareció el desenlace que Brasil tanto había buscado. Bruno Guimarães filtró un magnífico pase al interior del área y Gabriel Martinelli definió con sangre fría para superar a Suzuki y clasificar a la selección brasileña a la siguiente ronda.
Con más sufrimiento del esperado, Brasil evitó una de las grandes sorpresas del torneo y selló su clasificación a los octavos de final. La selección de Ancelotti mantiene intacto el objetivo de conquistar su sexta Copa del Mundo, aunque el ajustado triunfo dejó algunas dudas de cara a los octavos de final.






