Más de 200 personas en albergues, daños en escuelas públicas y viviendas, inundaciones urbanas y deslizamientos de tierra ha dejado hasta este jueves en El Salvador la influencia de la tormenta tropical Cristina, ya degradada a depresión tropical, informaron funcionarios del Gobierno, sin reportar víctimas.
El director de Protección Civil, Luis Amaya, señaló en una rueda de prensa que 11 albergues están activos en diferentes puntos del país, a los que se han trasladado 225 personas (106 adultos y 119 menores).
Emergencia por lluvias en varias regiones
Amaya apuntó que las familias albergadas cuentan con todo lo necesario para salvaguardar su vida y pidió a los ciudadanos que no se opongan a la evacuación si habitan en una zona considerada vulnerable.
Las lluvias registradas han ocasionado la caída de 126 árboles, 23 deslizamientos de tierra, 88 vías obstruidas, desbordamientos de ríos, inundaciones urbanas y 126 viviendas anegadas, señaló el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez.
El titular del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando López, confirmó que Cristina ha sido degradada a depresión tropical y advirtió que continuarán las lluvias tipo temporal durante la tarde y noche.
“Continuamos con amenaza por inundaciones y deslizamientos”, indicó.
Albergues activos y daños en infraestructura educativa
La ministra de Educación, Karla Trigueros, reportó que en 41 escuelas públicas se registran inundaciones.
La tormenta Cristina se formó el pasado lunes y se degradó el miércoles a depresión tropical frente a la costa del Pacífico centroamericano.
Protección Civil declaró alerta naranja en todo el país como medida preventiva, mientras el Ministerio de Educación suspendió clases en todos los niveles para resguardar a los estudiantes.
Historial de vulnerabilidad ante fenómenos climáticos
Durante los temporales, las personas que viven principalmente en zonas rurales enfrentan riesgos por la vulnerabilidad de sus viviendas, construidas en su mayoría con materiales ligeros.
Entre los principales peligros se encuentran los deslizamientos de tierra y las inundaciones por desbordamiento de ríos, fenómenos recurrentes en el país.
Históricamente, El Salvador ha sido impactado por eventos como el huracán Mitch (1998) y las lluvias de 2009, que dejaron cientos de víctimas mortales.




