Por segundo día consecutivo, en la región occidente de Michoacán se registran bloqueos carreteros y enfrentamientos armados que estrangulan la circulación en las inmediaciones del municipio de Cotija y demarcaciones vecinas limítrofes con el estado de Jalisco.
Las detonaciones de armas de fuego de grueso calibre iniciaron durante las primeras horas de este sábado en la cabecera municipal de Cotija.
De acuerdo con fuentes policiales, las balaceras corresponden a disputas territoriales entre agrupaciones delictivas antagónicas, quienes en las últimas 24 horas han recurrido al uso de drones con artefactos explosivos y armas de alto poder.
Tras los tiroteos iniciales, sujetos desconocidos despojaron de forma violenta a conductores de transporte de carga y vehículos particulares para atravesarlos en puntos diversos y prender fuego a por lo menos una unidad en la zona del Libramiento.
Las interrupciones viales afectan la circulación en el tramo Cotija-Emiliano Zapata, y generan afectaciones a la altura de la comunidad de Los Zapotes, el entronque hacia La Esperanza, el sector de El Paso, así como en Los Núñez.
Para retrasar el avance de las fuerzas del orden, los agresores esparcieron dispositivos metálicos conocidos como “ponchallantas” sobre la carpeta asfáltica en los accesos de la vía Jiquilpan-Cotija, a la altura de San Francisco, lo que provocó averías en neumáticos de automóviles y unidades pesadas que pretendían cruzar hacia la carretera Colima-Jiquilpan.
Estos incidentes se sumaron a la oleada de bloqueos iniciada el viernes en los cruceros de Jaripo y Paso del Molino.
Ante la emergencia, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán, en coordinación con la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano informó que implementó un despliegue interinstitucional de alta prioridad en la zona occidente.
“Se atienden bloqueos carreteros en distintos puntos, entre ellos el entronque a Cotija, Los Núñez y Los Zapotes, con el objetivo de restablecer el libre tránsito y garantizar la seguridad de la población”, indicó.
El operativo abarca en los municipios de Villamar, Tocumbo, Jiquilpan y Tinguindín con la finalidad de retirar los obstáculos con grúas y reabrir el libre tránsito.
La ola de violencia regional también alcanzó de forma paralela a la localidad de Santa Clara del Cobre, municipio de Salvador Escalante, donde elementos policiales sufrieron una agresión armada en la colonia Camelinas.
La SSP estatal confirmó que el atentado no dejó agentes lesionados y se logró el aseguramiento de tres motocicletas utilizadas por los presuntos agresores, aunque la patrulla agredida terminó con múltiples impactos de bala.
Hasta el momento, las corporaciones de seguridad pública mantienen patrullajes de vigilancia, sin que se hayan confirmado oficialmente personas fallecidas, heridas o detenidas.
En respuesta a la constante zozobra, la comunidad eclesiástica local convocó a los habitantes a unirse en una cadena de oración comunitaria al mediodía para pedir por el restablecimiento de la paz en la región.
“Señor, en medio de nuestra tormenta, depositamos nuestras cargas ante ti y te pedimos esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Virgen del Popolo, madre nuestra, intercede por nosotros; que tu luz disipe la sombra de la violencia y que nuestra fe compartida sea el lazo que restaure la seguridad en cada hogar.
“Confiamos en que tú eres nuestro refugio seguro y el único que puede devolver la tranquilidad a nuestras calles“, dice el mensaje replicado ante la imposibilidad de reunirse por el clima de violencia.





