El T-MEC en su versión 2.0 vendrá con cambios radicales para el sector automotriz, previó Boston Consulting Group (BCG).
En un análisis, la consultora global señaló que mientras EU, México y Canadá se preparan para renegociar las normas comerciales del sector automotriz, los fabricantes de equipos originales y los proveedores se enfrentan a cambios que afectarán empleos, cadenas de suministro y competitividad.
“El T-MEC 2.0 podría transformar radicalmente la industria automotriz norteamericana, profundamente integrada. Entre los posibles cambios normativos se incluyen umbrales más altos de contenido estadounidense para los vehículos que cruzan la frontera libres de aranceles y restricciones a los productos fabricados en fábricas de propiedad china en México y Canadá.
“Existe el riesgo de que los cambios en las normas del T-MEC puedan generar costos significativamente más altos, una mayor complejidad administrativa y limitaciones en el acceso al mercado para los fabricantes de automóviles norteamericanos“.
BCG refirió que si bien el comercio de vehículos y autopartes en Norteamérica, que asciende a aproximadamente 400 mil millones de dólares, ha generado un enorme valor económico, EU está muy insatisfecho por el déficit que tiene con sus socios y por la creciente expansión de plantas chinas en México.
“El comercio de automóviles dentro del T-MEC creció en 142 mil millones de dólares entre el 2020 y el 2024, lo que es 2.6 veces más que el crecimiento comercial con socios que no forman parte del T-MEC.
“Este comercio se caracteriza por un alto grado de insumos, con aproximadamente el 70% en forma de bienes de capital o intermedios… y se han realizado inversiones por más de 200 mil millones de dólares en plantas de vehículos y autopartes, equipos y otras operaciones en Norteamérica“.
Pero BCG señaló que ese espectacular crecimiento ha generado desequilibrios como el déficit comercial combinado de EU con México y Canadá, el cual alcanzó un máximo histórico de 82 mil millones de dólares en automóviles en el 2024 y de 33 mil millones en autopartes.
Ante este escenario, EU impuso en el 2025 aranceles y para mitigar los costos y evitar mayor impacto las armadoras y sus proveedores invirtieron para mejorar su capacidad y hoy se estima que el 90 % de los autos exportados a EU desde México y Canadá cumplen con los requisitos de contenido del T-MEC, al igual que entre el 62% y el 90% de los componentes, según la categoría.
En la revisión del T-MEC, BCG prevé que el contenido regional aumente de 75% a 80% en vehículos, con mayor contenido estadounidense.
Ante lo que viene, la consultora urgió a las empresas automotrices a prepararse para un cambio potencialmente significativo.





