El Paris Saint-Germain vuelve a una final un año después. El vigente campeón de la Liga de Campeones supo sufrir en el Allianz Arena, resistió el empuje final del Bayern de Múnich y selló su pase tras empatar 1-1 (5-6 global). En Budapest defenderá su corona ante el Arsenal con el objetivo de lograr el bicampeonato.
El golpe fue inmediato. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando el PSG ejecutó una transición perfecta. Khvicha Kvaratskhelia desbordó por banda y asistió a Ousmane Dembélé, que definió con un remate seco para silenciar Múnich. El tanto obligó al Bayern a asumir riesgos desde muy temprano.
El conjunto alemán reaccionó con carácter, empujando al PSG hacia su área y generando ocasiones constantes que no lograban traducirse en el marcador. Michael Olise y Luis Díaz avisaron, mientras Jamal Musiala tuvo varias oportunidades, una de ellas bien resuelta por Safonov. La falta de acierto mantuvo con vida a los parisinos.
El PSG, lejos de descomponerse, interpretó el partido con madurez. Supo cuándo sufrir y cuándo tener el balón, y encontró espacios para atacar con relativa facilidad en transición. En ese contexto volvió a brillar Kvaratskhelia, que se convirtió en el primer jugador en la historia de la Champions en participar en goles en siete partidos consecutivos de fase eliminatoria, confirmando su impacto en esta edición.
Polémica en Allianz Arena
No estuvo exento de polémica el encuentro. El árbitro perdonó una posible segunda amarilla a Nuno Mendes y también desestimó una acción de penalti reclamada por el Bayern por mano de João Neves, decisiones que encendieron al Allianz Arena y al banquillo de Vincent Kompany.
Tras el descanso, el Bayern insistió, pero se encontró con un PSG más sólido y con un Manuel Neuer que evitó que la eliminatoria quedara sentenciada antes de tiempo con varias intervenciones de mérito ante Doué y Kvaratskhelia. El georgiano incluso perdonó un mano a mano que habría acabado con las esperanzas bávaras.
El desenlace llegó con suspense. Ya en el tiempo añadido, Harry Kane firmó el empate con un potente disparo que devolvió el sueño a los alemanes. Pero fue demasiado tarde. El PSG resistió los últimos minutos con oficio y aseguró su presencia en la final.
La eliminatoria confirmó el nivel del equipo de Luis Enrique, que alcanza su segunda final consecutiva y la tercera en su carrera. Además, Dembélé cerró la serie con tres goles y una asistencia, consolidándose como uno de los grandes protagonistas del conjunto parisino.
El PSG defenderá su corona ante el Arsenal en una final que enfrentará dos estilos opuestos: el control posicional de Arteta contra la verticalidad y el dinamismo del equipo parisino.





