El Manchester City vuelve a lo más alto de la Premier League. El equipo dirigido por Pep Guardiola se impuso por la mínima al Burnley (1-0) para igualar al Arsenal en lo más alto de la tabla con 70 puntos, aunque se coloca líder gracias a su mayor número de goles a favor.
Han pasado 249 días desde la última vez que el City ocupó la primera posición, allá por el inicio del campeonato en agosto. Ahora, en el tramo decisivo del curso, vuelve a depender de sí mismo y traslada toda la presión a un Arsenal que ha perdido solidez en las últimas semanas.
El partido arrancó con un ritmo valiente por parte del Burnley, que, obligado por su situación, no se encerró y trató de discutirle el balón al campeón. Sin embargo, ese planteamiento tenía riesgo, y el City no tardó en aprovecharlo.
En el minuto 5, Erling Haaland volvió a marcar diferencias. El delantero noruego atacó un balón a la espalda de la defensa y resolvió con calidad en el mano a mano, picando el balón para superar al portero y firmar el 1-0.
Control del partido
El Burnley no bajó los brazos y durante varios minutos mantuvo el intercambio de golpes, pero poco a poco el City fue inclinando el campo a su favor. Con el control del balón y del ritmo, el conjunto de Guardiola empezó a instalarse en campo rival, generando ocasiones sin necesidad de asumir riesgos.
Tras el descanso, el guion se mantuvo. El City gestionó el partido con autoridad, sin sobresaltos, mientras el Burnley, cada vez más limitado, fue perdiendo presencia ofensiva. El intento final de los visitantes no fue suficiente para evitar un desenlace inevitable.
Con esta derrota, el Burnley certifica matemáticamente su descenso a la Championship, poniendo fin a una temporada que no ha cumplido con las expectativas del proyecto liderado por Alan Pace. Un duro golpe para el proyecto encabezado por Alan Pace, que no ha logrado sostener al equipo en la élite. El City, en cambio, vuelve a lo más alto en el momento clave. Igualado a 70 puntos con el Arsenal y con el título cada vez más cerca.






