El Bayern Múnich volvió a hacer lo que mejor sabe: ganar. El gigante bávaro se proclamó campeón de la Bundesliga 2025-26 tras imponerse al Stuttgart (4-2) en el Allianz Arena, certificando así su 35º título liguero y ampliando una hegemonía que parece no tener fin en el fútbol alemán.
Trece de las últimas catorce ligas llevan su firma. Un dominio abrumador que solo encontró una excepción reciente: el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, que logró destronar al conjunto bávaro hace dos temporadas en una campaña histórica.
Un punto, un título más
No falló esta vez el equipo dirigido por Vincent Kompany, que necesitaba apenas un punto para ser campeón. El Stuttgart golpeó primero, pero el Bayern reaccionó sin titubeos. Guerreiro, Nico Jackson, Davies y Harry Kane firmaron la remontada para asegurar el título.
La escena fue la habitual de los últimos años: celebración contenida, casi rutinaria, en un equipo que ha convertido el éxito en norma. Porque más allá del resultado, lo que define a este Bayern es su insultante regularidad. Con 25 victorias en 30 jornadas, una sola derrota y 109 goles a favor, los bávaros han arrasado la Bundesliga impulsados por un tridente demoledor formado por Michael Olise, Harry Kane y Luis Díaz.
El conjunto bávaro no solo gana, también marca una época. Sus 35 títulos ligueros le sitúan muy por encima del resto de clubes alemanes; sus perseguidores más cercanos, el Borussia Dortmund y el Borussia Mönchengladbach, apenas suman cinco cada uno. Una diferencia que refleja una competición donde la pelea por el campeonato parece, temporada tras temporada, una historia ya escrita. .
Con la Bundesliga en el bolsillo, el Bayern ya mira al horizonte. El siguiente reto será la semifinal de la DFB-Pokal ante el Bayer Leverkusen, primer paso en su intento de conquistar el triplete. Pero el gran foco está en la Liga de Campeones, donde se medirá en semifinales al Paris Saint-Germain de Luis Enrique, en una final anticipada por un puesto en la gran cita europea.






