viernes, abril 3, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
Sin resultados
Ver todos los resultados

La espalda y el espaldarazo

El cristalazo

por Rafael Cardona
3 abril, 2026
en Editoriales
Los electores también son responsables
190
VISTAS

En julio del año pasado la presidenta (con A) le brindó el primero de sus varios espaldarazos a Juan Ramón de la Fuente, a querer o no, un hombre del gobierno anterior incrustado en una secretaria para cuya comprensión no estuvo ni preparado, primero,  ni capacitado después.

Cuando en la mañanera poblada de rumores y versiones sobre lo inminente, la señora Sheinbaum reconoció (6.25) el gran trabajo de su empleado en la cancillería. Lo cubrió de elogios y lo barnizó con la incomparable laca de su empatía. Un año después lo vio salir a la calle con palmaditas en la espalda.

Los quebrantos vertebrales empujaron a De la Fuente a rendir menos de lo esperado. Si alguien esperaba algo.

Su gestión fue opaca, deslucida y sin el despliegue mediático (Televisa, El Universal, etc.), con el cual construyó una imagen exitosa desde la rectoría de la UNAM donde (con 15 millones de dólares de Carlos Slim para rescatar la fundación puma con un cómodo crédito) empujó el doble campeonato en el fútbol nacional, con los oros de la telefonía y el talento de Hugo Sánchez. 

De la Fuente promovió durante aquellos años la inclusión de la UNAM en los listados internacionales de excelencia académica. El top 100. Le llamaban. Su enjundia y oportunidad para exponer diagnósticos nacionales desde la tribuna de la UNAM le dio valor a su palabra. Le dio peso.

Pero cuando uno de sus egresados deturpó a la institución públicamente y la fustigó hasta con el sacudimiento, el Doctor De la Fuente –para entonces habitante fifí en la Gran Manzana, donde representaba a México en las Naciones Unidas, esa organización llamada por AMLO, un bonito edificio en NY y ahora blanco de la ira de la actual administración–, guardó un conveniente silencio. Si tenía algún orgullo por su Alma Mater, también se lo calló.

“En conferencia matutina… sostuvo su opinión sobre la máxima casa de estudios, (AMLO 10.21) aseguró que “no actúo de mala fe”, pero insistió en que “sí se requiere una sacudida. Es una gran universidad, pero no estuvieron a la altura de las circunstancias, la crítica al neoliberalismo no surgió de la UNAM”.

Ante esos anatemas de lo ocurrido (también) durante sus dos periodos como rector, De la Fuente se hizo chiquito, como el chorrito de Cri-Cri. Desde entonces no recuperó la estatura de su propaganda. Ya no se hizo grandote.

En relación con la UNAM, el actual Premio Cervantes, Gonzalo Celorio, conocedor como pocos de la vida universitaria y sus laberintos, ha escrito:

“…Para lograr la paz y la solución al conflicto (la huelga de 1999-2000) JRdF tuvo que ser, en mi opinión, conciliador, concesivo y promisorio”.

Conciliador para rearticular las relaciones confrontadas.

Concesivo “porque dio cabida en la administración universitaria a representantes de grupos muy críticos que habían sido beligerantes en las administraciones precedentes , algunos de los cuales habían sido líderes de los movimientos estudiantiles anteriores”.

Ya sobre lo promisorio (e inclumplido) no tiene caso abundar. Un  Congreso Resolutivo jamás realizado. Fue más fácil darle la iglesia a Lutero.

Aprovecho lo anterior para enmarcar la declaración presidencial del día de la renuncia:

–“…Lo conocí cuando, desde hace mucho tiempo en la UNAM, fue rector de la UNAM. Tuvimos nuestros conflictos, yo como del movimiento estudiantil y él como rector, pero nos queremos mucho, tenemos mucho aprecio y además le reconozco el gran trabajo que ha hecho al frente de la secretaría, y él me ha prometido que va a seguir colaborando con nosotros…”

Pues aparte del  tono elegante,  esta última promesa de futura colaboración no se entiende dónde: durante la pandemia el ex secretario de Salud (su especialidad), también calló, mientras sus pares (incluido José Narro, su sucesor) alertaban en grupo sobre la catástrofe.

Desde la cancillería ni recordar: apoyó el nombramiento de López Gatell en Ginebra tanto como el desprestgio nacional implícito en los nombramientos de embajadores.

Hoy le duele la espalda.

Algún día, quizá,  la conciencia.

Etiquetas: de la fuenteSheinbaumSRE

RelacionadoNoticias

Velan armas PAN y Morena

Entrevistas con los hombres de Dios

3 abril, 2026
Vivir a través del espejo

La ansiedad de no llegar a tiempo

3 abril, 2026
México: personajes y eventos 2025

La reforma que nació muerta

3 abril, 2026
Estrellas  y  estrellados

El Batán no ha muerto

3 abril, 2026
Siguiente noticia
Velan armas PAN y Morena

Entrevistas con los hombres de Dios

 

 

 

Categorías

  • Andadores
  • aQROpolis
  • Cartón
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Fuego amigo
  • Fuente de El Marqués
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Portada
  • Ráfagas
  • Roja

Enlaces Internos

  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, usted está dando su consentimiento para el uso de cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies.