A las afueras de las instalaciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), un grupo de representantes indígenas de Guanajuato y Querétaro exigieron la destitución de Carmen Álvarez Juárez, titular de dicho instituto pues señalan estar inconformes con su gestión asegurando que no ha cumplido con su trabajo respecto al reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas de los estados de Querétaro y Guanajuato.
El representante de la comunidad de Ezequiel Montes Villa Progreso, Pedro González Mendoza, dentro de sus exigencias, solicitó que se reintegrará Doroteo Mendieta Osornio, quien era titular de la delegación Querétaro del INPI, por lo que solicitaron tener un diálogo directo con el titular federal del INPI, Adelfo Regino Montes.
“Queremos que se haga respetar nuestra autonomía, queremos que se presente el señor Regino, no queremos la intervención de otros, queremos platicar con él porque ha visto y se ha dicho que hay corrupción y queremos que ya se acabe el nepotismo y la corrupción y el desvío de recursos”, señaló.
Además, consideraron que hay falta de transparencia en los recursos aportados al Fondo de Aportaciones de Infraestructura Social (FAIS) de los pueblos indígenas; señalaron que a Querétaro por medio de este fondo se recibieron mil 22 millones de pesos y únicamente se ha reportado un gasto de 167 millones de pesos, por lo que aseguran que hay un aproximado de 900 millones de pesos sin justificar.
Indicaron que estos recursos asignados se establecieron por medio del Diario Oficial de la Federación, por lo que reiteraron que debe de haber una transparencia en el uso de los mismos.
Por su parte, Rafael Téllez, representante de la Confederación del Barrio San Francisquito, recordó que el nombramiento de San Francisquito como Barrio Indígena no se realizó en la LX Legislatura local, por lo que lamentó que dicho barrio no pueda obtener parte de los recursos económicos que la Federación envió a través del FAIS.
“No podemos permitir que la corrupción y el nepotismo afecte a los pueblos indígenas, sólo nos usan de su mercancía política cada que hay elecciones y sus promesas no se cumplen como pasó en la pasada legislatura con el nombramiento del barrio de San Francisquito”, dijo.