Sergio Pérez calificó su estadía en Red Bull como el peor trabajo que ha tenido en la Fórmula Uno.
Pertenecer a uno de los conjuntos más poderosos de la parrilla no fue el problema principal para el mexicano, pues sabía del nivel de exigencia que se manejaba, sino compartir el garaje con Max Verstappen, quien es la estrella del equipo de Milton Keynes.
“Yo estaba en el mejor equipo, pero era un equipo muy complicado. Ser compañero de equipo de Max ya es muy difícil, pero ser compañero de Max en Red Bull es el peor trabajo que se puede tener en la Fórmula 1”, comentó el tapatío al podcast Cracks.
En 2023, cuando el RB19 se convirtió en el monoplaza más dominador de todos los tiempos, Checo tuvo la oportunidad de pelear por el título por algunas carreras hasta que se integraron las actualizaciones y tuvo que conformarse con un subcampeonato.
“El equipo se quejaba de todo. En Red Bull, siempre había una pregunta. Si era más rápido, era un problema y creaba un ambiente muy tenso. Si era más lento que Max, también era un problema. Entendí el lugar en el que estaba insertado y, en lugar de quejarme, traté de aprovecharlo al máximo.
“Sabía en lo que me estaba metiendo en Red Bull. Cuando hablé por primera vez con Horner, me dijo: ‘vamos a correr con dos coches porque necesitamos dos en la parrilla, pero este proyecto fue creado para Max, que es nuestro talento’”, agregó el tricolor, que permaneció en la escudería austriaca de 2021 a 2024.






