Ante un juez de un tribunal en Nueva York, Nicolás Maduro se declaró no culpable de los cargos que se le imputan.
Tras ser trasladado de una prisión en Brooklyn, la audiencia por acusaciones de corrupción y narcotráfico dio inicio.
Cuando el juez le preguntó: ¿Cómo se declara usted?, Maduro respondió: “Soy inocente. Soy un hombre decente. Soy presidente”.
También la esposa de Maduro, Cilia Flores, se declaró no culpable.
Según reportes, Maduro ingresó esposado de los tobillos.
Caminó con las manos detrás de la espalda pero no estaba esposado de las muñecas.
Maduro y su esposa están sentados en la misma mesa.
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Tanto Maduro como su esposa llevan auriculares, presumiblemente para escuchar a un traductor.
“Es mi deber en estos procedimientos previos al juicio y, en última instancia, asegurar que esto sea un juicio justo y un procedimiento justo”, dijo el juez Hellerstein.
El juez inició con la lectura de una versión abreviada del acta de acusación contra Maduro.
El juez Hellerstein le pidió a Maduro que confirmara su identidad. De pie, Maduro respondió en español confirmando su nombre y dijo que es el Presidente de Venezuela.
Maduro ha sido acusado formalmente en Estados Unidos de liderar una red de narcotráfico, identificada como “Cártel de los Soles”, en la que participan altos funcionarios de su Gobierno.
En noviembre pasado, el Departamento del Tesoro de EU designó al “Cártel de los Soles” como organización terrorista extranjera, lo que fue considerado entonces como un paso previo para justificar una intervención militar en Venezuela, lo cual finalmente ocurrió en las primeras horas de este día.
El Tesoro argumentaba que la decisión se debía al papel de este cártel en la importación de drogas ilegales a Estados Unidos. La Administración del Mandatario Donald Trump acusó a Maduro de liderar al cártel y ofreció una recompensa de 50 millones de dólares por información que lleve a su captura.
Las acusaciones contra Maduro incluyen conspiración para tráfico de cocaína, narcoterrorismo y delitos relacionados con importación de drogas hacia Estados Unidos.
Por estas imputaciones enfrenta potenciales décadas de prisión al ser condenado en tribunales estadounidenses.
La acusación judicial estadounidense sostiene que Maduro y sus aliados habrían trabajado con grupos como las disidencias de las FARC para enviar cocaína hacia Estados Unidos, usando rutas y aparatos del Estado venezolano.
De acuerdo con el Gobierno estadounidense, deliberadamente se buscó “inundar” el mercado de ese país con drogas como forma de beneficio criminal.
Los cargos incluyen conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos en relación con las operaciones de narcotráfico, lo cual forma parte del paquete de acusaciones que enfrentará después de su captura.
Las acusaciones más fuertes giran en torno a narcotráfico internacional, narcoterrorismo, conspiración armada y uso de la estructura del Estado venezolano para facilitar operaciones criminales, con cargos presentados en cortes de Estados Unidos que podrían llevarlo a décadas de prisión si se hace efectivo un arresto bajo esas imputaciones.






