A diferencia del crudo y sus derivados, el precio del gas natural en EU se ha mantenido relativamente estable a pesar de la guerra en Irán que cumple un mes y eso, hasta ahora, ha amortiguado presiones inflacionarias adicionales en México dada su dependencia por este hidrocarburo.
El pasado 27 de febrero -un día antes de que estallara el conflicto-, el precio mayorista del gas en EU se situaba en 2.86 dólares por millón de BTUs y ayer se ubicó en 3.02 dólares, acumulando un aumento de apenas 5.5 por ciento, en gran parte debido a factores climáticos, no al conflicto
En contraste, en el mismo periodo, el barril de crudo WTI avanzó 41.3 por ciento y los precios promedio al consumidor en EU del diesel y la gasolina regular aumentaron 43.1 por ciento y 33.6 por ciento, respectivamente, muestran datos de la asociación automovilística AAA.
“Los precios del gas natural estadounidense han reaccionado mucho menos a la guerra en Medio Oriente en comparación con los mercados mundiales, ya que EU produce todo el gas que consume y las instalaciones de exportación de gas natural licuado (GNL) ya operan a plena capacidad”, anota la plataforma de información financiera Trading Economics.
“Por ello, aunque los precios mundiales del gas se han disparado debido a las tensiones geopolíticas (hasta 70 por ciento en Europa), Estados Unidos no puede aumentar significativamente las exportaciones de GNL”, precisa.
Ésa es una buena noticia para México, toda vez que el 76 por ciento del gas natural que consume México es importado de EU, según estimaciones de la Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés) del vecino país.
Ésa es una buena noticia para México, toda vez que el 76 por ciento del gas natural que consume México es importado de Estados Unidos.





