En el marco del 66° aniversario de la autonomía universitaria, la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) reflexiona sobre los desafíos que enfrentan las instituciones de educación superior para mantener su independencia académica, administrativa y financiera. Entre los principales retos se encuentra la tensión entre autonomía y responsabilidad pública, ya que, al recibir recursos del Estado, las universidades deben garantizar transparencia en su gestión y calidad educativa.
El abogado General de la UAQ, José Antonio Montes de la Vega, señaló que, además del equilibrio entre independencia y rendición de cuentas, existen otros desafíos como la financiación, presiones externas, problemas de gobernanza, avances tecnológicos y cambios políticos y sociales. Todo esto influye en la forma en que las universidades operan y evolucionan dentro de sus estructuras legales.
“El principal desafío que encontramos es la tensión que se da entre la autonomía y la responsabilidad que los servidores de la universidad tenemos como servidores públicos. Porque, independientemente de ser una entidad autónoma, al final del día somos servidores públicos. Toda vez que nuestros recursos provienen de recursos públicos. El financiamiento de la universidad pública son recursos públicos y como tal pueden y deben ser auditados para dar la máxima transparencia de lo que ocurre con estos recursos en la universidad”, explicó.
Uno de los retos más significativos radica en la actualización de las leyes orgánicas que rigen estas instituciones. Montes de la Vega destacó que contar con marcos normativos obsoletos puede limitar el desarrollo de las universidades, por lo que la renovación de estos documentos es clave para garantizar su funcionamiento acorde con las necesidades actuales.
Además, enfatizó que dichas leyes deben asegurar la participación de la comunidad universitaria en la toma de decisiones, promoviendo espacios de reconocimiento, expresión y gobernanza compartida. Esto, comentó, es fundamental para mantener la autonomía y la legitimidad de las instituciones de educación superior en el país.
“Una universidad muy bien financiada entregando una calidad académica pobre, deficiente; definitivamente no se justificaría. Eso es uno de los grandes desafíos y retos de la autonomía”, finalizó.
En este contexto, la UAQ se encuentra en la fase final de actualización de su Ley Orgánica, lo que permitirá consolidar una universidad más moderna y eficiente. Montes de la Vega afirmó que este proceso fortalecerá su autonomía y dará rumbo a su desarrollo en los próximos años.