Luego de la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y los ataques armamentistas a diversos puntos de este país, provenientes de Estados Unidos, la comunidad queretana reaccionó en distintos contrastes, en torno al operativo ordenado por Donald Trump.
En primera instancia, alrededor de ciudadanos afines a Morena y al movimiento de la Cuarta Transformación se manifestaron a las afueras de la delegación queretana de la Secretaría de Relaciones Exteriores, reprobando la intervención de Estados Unidos en la soberanía de Venezuela.
La presidenta estatal de Morena en Querétaro, Gisela Sánchez Díaz de León asistió a esta protesta; y mencionó que el partido local respalda la posición del Gobierno de México, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien pidió respeto al derecho internacional, expuso la vocación pacifista de México y la petición de la defensa irrestricta de la soberanía de los Estados.
“Desde el Partido rechazamos cualquier acción militar unilateral que vulnere el derecho internacional, la integridad territorial de los Estados y los principios fundamentales que rigen la convivencia pacífica entre las naciones. El uso de la fuerza en las relaciones internacionales constituye una grave transgresión al orden jurídico internacional y un precedente peligroso para la paz y la estabilidad regional y global“, explicó.
En contraste, el sábado 3 de enero por la tarde, más de 50 venezolanos que radican o visitan Querétaro se congregaron en el Mirador de Los Arcos, para celebrar la caída del Régimen Chavista, que dominó por muchos años a su país.
Una joven de 25 años, originaria de Ciudad Guayana, afirmó que desde pequeña sufrió la escasez de alimentos y de efectivo; y salió hace 10 años de su país, en búsqueda de ciudades que ofrecieran mejores oportunidades, como Querétaro, de la que destaca la seguridad.
“Siento que aquí hay más posibilidades, más de las que encontré en mi país; y seguridad, que es lo que todo el mundo está buscando. Quiera o no, Estados Unidos nos está ayudando, porque ellos tienen 25 años chupándonos el petróleo, entre Rusia y toda esa gente; y que Estados Unidos quiera un poquito de petróleo porque nos está ayudando, yo creo que es como un buen trato. Tenemos libertad y la esperanza de volver a nuestro país“, expresó.
Asimismo, Jorge Álvarez, del Centro de Venezuela, aseguró que la falta de oportunidades y la precaria economía los obligó a buscar nuevos horizontes y calidad de vida.
“Allá en Venezuela no existe la calidad de vida; y no es que con el paso del tiempo haya mejorado, ha ido empeorando. Aquí nos recibieron muy bien y aquí hemos conseguido lo que no en Venezuela cuando empezó la dictadura, porque antes Venezuela era muy tranquilo y con economía estable“, argumentó.






