El vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas, Luis Alberto Vega Ricoy, informó que las presas del estado de Querétaro presentan un nivel promedio ponderado del 70 por ciento, porcentaje que calificó como favorable para la temporada en la que se encuentra la entidad.
El funcionario explicó que, aunque el nivel no es total, resulta positivo considerando la época del año, lo que permitirá afrontar el próximo periodo de estiaje en mejores condiciones que en años anteriores. Además, destacó que actualmente Querétaro no se encuentra clasificado como zona de sequía por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
“Las presas están en promedio al 70 por ciento, y para la temporada del año es buenísimo; vamos a afrontar un estiaje mucho más tranquilo que en los años anteriores”, señaló.
Vega Ricoy añadió que el manantial del Acueducto II también registra una aportación favorable, con un caudal superior a los mil 600 metros cúbicos por segundo, lo que contribuye al abasto de agua en la zona metropolitana y otros municipios del estado.
“También el manantial del Acueducto II está dando bastante agua, más de mil 600, mil 700 metros por segundo, lo que nos hace ser optimistas”, indicó.
Respecto al suministro en comunidades sin conexión directa a la red, informó que la CEA mantiene un operativo permanente de distribución de agua mediante pipas, con un parque vehicular equivalente a más de 60 unidades que operan diariamente en distintas regiones del estado.
Detalló que este servicio se brinda de forma continua en comunidades de municipios como San Joaquín, Tolimán, Cadereyta, Corregidora y Peñamiller, entre otros, como parte de las acciones regulares de atención al abasto en zonas alejadas.
En cuanto a las condiciones climáticas, el vocal ejecutivo estimó que el incremento de temperaturas más intensas se presentará entre finales de marzo y principios de abril, con registros que podrían superar los 30 grados en la zona metropolitana y los 40 grados en regiones serranas.
Finalmente, señaló que existen expectativas favorables para la próxima temporada de lluvias, al encontrarse el país en una fase neutra de los fenómenos de El Niño y La Niña, lo que permitiría una adecuada captación de agua y garantizar el suministro para comunidades que dependen de manantiales.






