A pesar de las recomendaciones, prohibiciones, restricciones, rechazo social y buenos deseos para el 2026, este fin de año continuaron las detonaciones de cuetes en varias partes, sin importar el impacto en la salud de los animales.
Lo anterior, nos habla de que hace falta mayor corresponsabilidad ciudadana para evitar impactos ambientales negativos por acciones conmemorativas, como sucedió en pasados días, con motivo de la llegada del año nuevo.
Es increíble ver la cantidad de mensajes en las redes, de buenos deseos, paz y bendiciones, cuando en la práctica, se cae en la irresponsabilidad social y ambiental, lanzando cuetes a diestra y siniestra en varios puntos, sobre todo de la ciudad.
La campaña emprendida contra la pirotecnia, fue muy amplia, sin embargo, fue mayor la irresponsabilidad ciudadana, no de todos, pero sí de varios, que no repararon en lanzar sus cuetes, sin importarles las mascotas y demás animales, que sufren por ello.
Una adecuada responsabilidad social y ambiental, se traduce en evitar, cancelar o suprimir acciones negativas, que la ciudadanía repudia y que las autoridades se empeñan en prohibir y/o restringir. Adoptar una responsabilidad social y ambiental, implica el respeto por los demás, pero además, de acatar las disposiciones que la autoridad dicta, para una sana convivencia social.
Es complicado erradicar tradiciones como la pirotecnia en días festivos, pero la situación ha cambiado bastante y hoy en día son muchos, pero muchos los que tienen mascotas, a los que les afecta la pirotecnia, y por esa razón, hay que ir suprimiendo esas tradiciones con el objeto de establecer el respeto, la sana convivencia y la observancia de las disposiciones gubernamentales, a fin de garantizar el bienestar animal.
Lo que si se observó en esos días, es que la duración de la pirotecnia fue mas corta, lo que nos indica, que si saben esas personas, que hay un rechazo social y ambiental a los cuetes, Y quizá, en las próximas festividades, se logre una mayor restricción o supresión de dichas prácticas nocivas.
Lo cierto es que hay que continuar con las campañas para socializar aún más, la sana convivencia, el respeto a los demás y el bienestar animal. Y hacer hincapié en que si se dejan de lanzar cuetes en esos días no pasa nada malo, por el contrario, se logran mayores beneficios ambientales y sobre todo sociales.
Hoy en día, es tan importante la corresponsabilidad social, ante situaciones caóticas y los retos ambientales que tenemos. Sin ella, realmente se antoja muy difícil el panorama de la ciudadanía..
Y siempre será mejor impulsar las acciones voluntarias que ejercer la coacción, aunque no se descarta del todo. Pero, la libre y consciente voluntad es más poderosa que cualquier otra medida. Sabemos que tarda mas en ejercerse la libre voluntad, pero es mas efectiva. Sólo basta con entender que lo prioritario es la sana convivencia entre los ciudadanos y que contribuye mucho a un mejor medio ambiente, y en el caso, a proteger el bienestar animal.
Contribuyamos a empujar la socialización de las buenas prácticas sociales, bajo el esquema de corresponsabilidad social, para vivir en paz, con armonía y sustentabilidad.
Y estoy seguro que podemos lograrlo juntos y con pequeños esfuerzos.






