Personal de enfermería de los Hospitales Generales 1 y 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se manifestaron para denunciar presunto acoso por parte de la administración y de las jefaturas de enfermería, luego de negarse a cubrir turnos adicionales ante la falta de personal.
Las y los trabajadores señalaron que, desde el pasado 20 de diciembre, no se ha contratado personal eventual, lo que ha generado que el personal de base sea requerido para cubrir horarios extra y asumir una carga laboral mayor a la habitual en distintas áreas de atención médica.
Indicaron que esta situación se ha reflejado en un incremento de responsabilidades durante los turnos, sin que exista un ajuste en la plantilla de personal ni en las condiciones de trabajo, lo que ha provocado inconformidad entre el personal de enfermería.
Itzamara Medina, enfermera del turno nocturno en el Hospital General 1, explicó que la sobrecarga de trabajo impacta directamente en la atención a los pacientes, especialmente en servicios de alta demanda como ginecología.
“La verdad es que nos hemos callado todo esto. Si las personas piensan que los tratamos mal o que los atendemos de mala gana, pero a veces tenemos una sobrecarga de trabajo que mucha gente no lo ve”, expresó.
Detalló que, en algunos turnos, una sola enfermera debe atender a un número considerable de pacientes, lo que dificulta brindar una atención adecuada y oportuna en cada caso.
“Somos una enfermera para 40 pacientes, en el área de ginecología somos una enfermera para 20 pacientes más 20 bebés”, señaló al describir la carga de trabajo que enfrentan durante sus jornadas.
Agregó que, de acuerdo con lo que les han manifestado algunas jefaturas, la atención a recién nacidos no es considerada dentro del conteo formal de pacientes, situación que, afirmó, incrementa la presión sobre el personal.
“Lo que las jefas aquí dicen es que los bebés no cuentan, que los bebés no importan, no son personas sensibles, cuando ustedes saben que un bebé requiere más atención incluso que un adulto”, afirmó. Finalmente, las y los manifestantes denunciaron la falta de apoyo por parte del sindicato, al señalar que se les bloquearon los checadores y se retiraron sus pertenencias de los lockers, acciones que consideraron represalias tras expresar su inconformidad por las condiciones laborales.






