Verónica Gascón
Reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas debe ser un proceso gradual para que cada sector de la economía se adapte y los centros de trabajo dialoguen con los sindicatos sobre el tema, aseguró Pedro Américo Furtado, director de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México.
En entrevista, afirmó que reducir la jornada ya es una tendencia en varios países de América Latina y que cada nación que ha entrado en este proceso es soberana para elegir cómo aplicarlo.
“Hay que felicitar que el tema se haya puesto sobre la mesa y que los procesos productivos necesiten acomodarse a esta nueva realidad.
“Existe soberanía nacional sobre cómo se manejan estos temas; tenemos una recomendación específica sobre cómo buscar la gradualidad para reflejar las dinámicas productivas particulares de cada sector y permitir que los centros de trabajo se sienten con cada sindicato, así como con las empresas que tienen sus contratos colectivos legitimados”, señaló Furtado.
En México, el miércoles el Pleno del Senado aprobó reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas para 2030. Cada año, a partir de 2027, se disminuirán dos horas.
Además, se advierte que por cada seis días de trabajo se deberá disfrutar de al menos un día de descanso con goce de salario íntegro.
Según la OIT, el número de horas trabajadas repercute en la productividad de los trabajadores y en los costos para las empresas.
Consideró que el tiempo de trabajo excesivo puede ser un problema cuando se labora más de lo debido.






