El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar, negó que la reforma judicial implique incertidumbre o retrocesos y sostuvo que el nuevo Poder Judicial tendrá mayor legitimidad social.
Ante los representantes de los Poderes de la Unión y la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Ministro afirmó que la modificación fortalece la democracia, confía en la soberanía del pueblo y acerca la justicia a la ciudadanía.
“El nuevo Poder Judicial no implica incertidumbres ni retrocesos, sino un poder con mayor legitimidad que garantiza una justicia cercana y abierta basada en el diálogo, la honestidad, la transparencia, la independencia y la autonomía judicial”, expresó.
Aguilar inició su intervención en lengua indígena y señaló que ese hecho marca una nueva etapa en la historia del País, en la que la Constitución está viva y todos pueden reconocerse en ella.
“Este solo hecho marca una nueva etapa en la historia del País, una donde la Constitución está verdaderamente viva porque todos y todas podemos reconocernos en ella”, afirmó.
El Ministro sostuvo que, a 109 años de su promulgación, la Carta Magna recupera su vocación democrática, su sentido social y el reconocimiento de la composición pluricultural de México.
“Hoy la Constitución abraza a los pueblos indígenas y afromexicanos. Respalda los anhelos individuales y colectivos de quienes aquí vivimos y se convierte en un pilar para alcanzar la justicia real y verdadera, así como un bienestar compartido”, indicó.
Durante la ceremonia por el aniversario de la Constitución de 1917, realizada en el Teatro de la República, Aguilar destacó tres reformas recientes: la de derechos de pueblos indígenas y afromexicanos, la de igualdad sustantiva entre mujeres y hombres y la judicial.
Sobre la reforma indígena de 2024, afirmó que por primera vez se reconoce a los pueblos como sujetos de derecho público y que se trata de una transformación que redefine la relación del Estado con sus comunidades.
“Se trata de una reforma que redefine al Estado mexicano, porque plantea una relación de respeto con los pueblos, con su cultura, su identidad, su historia y sus derechos”, señaló.
En cuanto a la reforma de igualdad sustantiva, dijo que obliga a construir una justicia real y material que trascienda todos los ámbitos de la vida de las mujeres.
Al referirse a la reforma judicial, sostuvo que puso fin a una etapa en la que la justicia era para unos cuantos y abrió paso a un modelo con mayor respaldo social.
“La modificación otorgó legitimidad social a las y los integrantes del Poder Judicial. Fin a la época en que la justicia era para unos cuantos y dio paso ahora a una etapa en la que estamos construyendo una justicia con el pueblo, que dé certeza jurídica a todas y a todos”, afirmó.
Agregó que el nuevo Poder Judicial representa una etapa de reconciliación y esperanza frente a retos internos y amenazas externas.
“Estamos entonces en la etapa de un Poder Judicial de reconciliación y esperanza, una etapa donde, siguiendo a Benito Juárez, la Constitución es nuestra espada y nuestra guía”, expresó.






