La música es para Raphael su principal forma de expresión y de comunicación emocional.
“Siempre he entendido que una canción no sólo se canta: se interpreta, se cuenta y se siente”, señaló el cantante español.
Temas como “Mi Gran Noche”, “Como Yo Te Amo” y “Cuando Tú No Estás” se han convertido en himnos emocionales que reivindican la manera de amar, extrañar y enfrentarse a la vida. Su impacto se extiende a varias generaciones, particularmente en México, donde la Ciudad de México concentra su mayor número de oyentes a nivel global, según datos de Ocesa.
“Es una emoción muy profunda. Cuando una canción acompaña la vida de alguien, deja de ser sólo mía. La nostalgia, bien entendida, es memoria emocional, y mis canciones hablan de sentimientos universales que no pasan de moda; por eso siguen tan vigentes”, explicó.
Como parte de su gira Raphaelísimo, el cantante se presentará en el País en abril: los días 15 y 18 en el Auditorio Nacional (Ciudad de México), el 21 en el Escenario GNP (Monterrey) y el 24 en el Auditorio Telmex (Zapopan, Jalisco).
“Quiero celebrar todo lo vivido con el público a través de las canciones. México ha sido siempre un país fundamental en mi carrera, mi segunda casa, y deseo que el público sienta que mis temas siguen siendo un espacio de encuentro, emoción y refugio”.
El intérprete tenía previsto presentarse en el Vive Latino 2025; sin embargo, por complicaciones de salud tras ser diagnosticado con un tumor cerebral primario con dos nódulos en el hemisferio izquierdo, tuvo que cancelar su participación, así como conciertos en Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana y Estados Unidos.
A lo largo de su trayectoria, Raphael suma 335 Discos de Oro, 50 Discos de Platino y el Disco de Uranio, una distinción que sólo poseen cinco artistas en el mundo y de la que es el único cantante de habla hispana en haberla recibido.
A través de su voz, explora territorios emocionales marcados por la teatralidad, la pasión y la intensidad, y asegura que le gustaría ser recordado por “Qué Sabe Nadie”, tema que describe como su himno más personal.
“Qué sabe nadie de por qué doy siempre el alma cuando me pongo a cantar”, compartió.
Sigue su vocación
Miguel Rafael Martos Sánchez, su nombre real, descubrió su vocación por la música tras presenciar una función de teatro ambulante en Reina Victoria, en Madrid, cuando era niño, experiencia que lo llevó a acudir diariamente al teatro.
“Mi vocación nació muy pronto, casi sin darme cuenta”, aseguró el llamado “Divo de Linares”.
Durante su infancia formó parte del coro de la Iglesia de San Antonio y, a los nueve años, recibió el reconocimiento a la Mejor Voz Infantil de Europa en el Festival de Salzburgo, en Austria.
A mediados de la década de los 60, el compositor Manuel Alejandro dio forma a “Yo Soy Aquel” para que Raphael la interpretara en el Festival de Eurovisión, un momento que marcó su carrera y que recuerda como una mezcla de vértigo, amor y respeto por la pieza.
Con el paso del tiempo, dejó de ser un niño para convertirse en el sostén de su familia y evolucionó hacia un crooner con un estilo singular y teatral sobre el escenario.
En este 2026 se cumplen 60 años de aquella presentación que representó un parteaguas en su trayectoria musical y que lo llevó, décadas después, a recibir reconocimientos como el de Persona del Año 2025 por la Academia Latina de la Grabación.






