El Ejército ruso ha lanzado un nuevo ataque masivo contra varias regiones de Ucrania.
Según la Fuerza Aérea, han sido en total 29 misiles y 396 drones, un número mayor del habitual.
Este bombardeo -de cuya posibilidad había advertido el lunes el presidente ucraniano Volodímir Zelenski citando información de su inteligencia- se produce solo unas horas antes de que negociadores de Kiev, Moscú y Washington empiecen en la ciudad suiza de Ginebra la tercera ronda de contactos trilaterales que abrieron este año para buscar una salida negociada a la guerra.
Kiev acusa a Rusia de despreciar esfuerzos de paz
Según la Fuerza Aérea ucraniana, los misiles utilizados por Rusia han sido principalmente de crucero y han tenido por objetivo regiones del norte, el centro, el sur y el oeste de Ucrania.
En paralelo, los rusos han lanzado también varios enjambres de drones.
El presidente ucraniano ha condenado el ataque y ha insistido en que la diplomacia no funcionará a menos que vaya acompañada de nuevas medidas de castigo a Rusia.
“Nuestra diplomacia será efectiva si hay justicia y fuerza. La fuerza de la presión sobre la Federación Rusa, la fuerza de las sanciones, apoyo constante y rápido al Ejército ucraniano, a nuestras defensas aéreas”, escribió Zelenski en sus redes sociales.
“Fue un ataque combinado, calculado deliberadamente para causar el máximo daño posible a nuestro sector energético”, dijo el presidente ucraniano.
“Para que la paz sea real y justa hay que actuar contra la única fuente de la agresión, porque es Moscú quien continúa las matanzas, los ataques masivos», añadió en su mensaje el jefe del Estado ucraniano.
Según Zelenski, decenas de miles de personas se han quedado sin suministro de agua y electricidad en Odesa como consecuencia del impacto de drones en la infraestructura energética de la ciudad.





