El acta del Ayuntamiento de Santa Rosa de 1871
Mi padre J. Concepción Jiménez Pacheco entregó a la Delegación Municipal de Santa Rosa Jáuregui, a finales de 1972, el acta del Ayuntamiento de Santa Rosa del 22 de marzo de 1871. En ella consta la donación hecha por Timoteo Fernández de Jáuregui Pastor, propietario de la hacienda de Juriquilla y su hijo Isidoro Fernández de Jáuregui Septién, de los terrenos del fundo legal del pueblo de Santa Rosa, que ocupaban desde la fundación del mismo el 13 de marzo de 1753, cuando los frailes franciscanos del convento de la ciudad de Santiago de Querétaro tomaron posesión del terreno que se destinó a la construcción de la Ayuda de Parroquia de Santa Rosa de Lima.
Las autoridades de la Delegación Municipal, encabezadas por Roberto Vargas Vargas, delegado y Raúl Vargas Torres, secretario, recibieron dicho documento legalmente el 16 de febrero de 1972 -el cual mandaron enmarcar-, según la constancia que aparece en la parte posterior del mismo, cuyo texto se reproduce a continuación:
Este documento fue donado a la Delegación Municipal de SANTA ROSA JÁUREGUI, QRO., por el C. J. CONCEPCIÓN JIMÉNEZ PACHECO, con motivo de la celebración del 1er CENTENARIO de la FUNDACIÓN de esta población, dicho documento lo adquirió por sucesión de su abuelo Paterno el SR. J. CONCEPCIÓN JIMÉNEZ ESTRADA.
Santa Rosa Jáuregui, Qro., a 16 de febrero de 1972.
EL DONANTE
J. CONCEPCIÓN JIMÉNEZ P.
[Rúbrica]
Erróneamente, las autoridades delegacionales pensaron que el acta del Ayuntamiento de Santa Rosa de 1871 correspondía al origen del pueblo, por lo que inmediatamente se avocaron a preparar la celebración del Primer Centenario de la Fundación. Con este motivo, prepararon un amplio programa de actividades cívicas, educativas, culturales, artísticas, deportivas y sociales, que se efectuaron del 21 al 25 de marzo de 1972 y en las cuales se tuvo la participación entusiasta de los diversos sectores de la población, a través del Comité Organizador integrado por Rolando Rangel Estrada, presidente; Efraín Estrada López, secretario y Gildardo Muñoz Aguillón, tesorero. Fueron días en que los niños y jóvenes vivimos orgullosos, con júbilo y alegría, las fiestas de la fundación.
Se realizó un desfile cívico por la calle Independencia, la coronación de las reinas infantiles de la primavera, veladas literario-musicales, caravana de artistas, talleres en la Escuela Primaria “Luis M. Vega”, desfile de carros alegóricos, juegos recreativos, quema de fuegos pirotécnicos, verbena popular en el jardín “Miguel Hidalgo” y numerosos eventos deportivos. En lo artístico participaron la Banda de Música del Estado, la Estudiantina de la Universidad Autónoma de Querétaro y la Rondalla Diamantina. El día 22 de marzo se realizó la inauguración del piso, el alumbrado mercurial y el arreglo de la calle “Niños Héroes”, que se llamó “Paseo Juárez”, con la asistencia del gobernador Juventino Castro Sánchez y el presidente municipal Antonio Calzada Urquiza, quienes develaron la placa alusiva, que permanece hasta la actualidad.
Recordamos y aplaudimos la iniciativa de las autoridades para celebrar hace 54 años el Primer Centenario de la Fundación de Santa Rosa Jáuregui, que no fue tal. En 1999 tuvimos la fortuna de dar a conocer los documentos que hablan de este hecho histórico, los cuales consisten en las diligencias que las autoridades de la ciudad de Querétaro realizaron entre febrero y marzo de 1753, para dar posesión a los franciscanos del convento de la capital del terreno perteneciente a la hacienda de Juriquilla, ubicado a un costado del Camino Real de Tierra Adentro, que se destinó para la Ayuda de Parroquia de Santa Rosa de Lima. Su construcción se verificó durante el último tercio del siglo XVIII y alrededor del templo, que en 1805 se erigió en parroquia independiente, se asentaron las primeras doce familias fundadoras del pueblo.
En resumen: la fundación del pueblo de Santa Rosa de Lima, que luego devino solo en Santa Rosa -como consta en el acta del primer Ayuntamiento electo el 22 de octubre de 1820-, tuvo lugar el 13 de marzo de 1753. Mientras que el 22 de marzo de 1871 se hizo oficial la donación por parte de la familia Fernández de Jáuregui, dueña de la hacienda de Juriquilla, del fundo legal a los vecinos del pueblo, que así tomaron posesión legal de los terrenos donde habían construido sus casas; para agradecer la generosidad de su benefactor, agregaron parte de su apellido al nombre original del pueblo, colocaron un busto de Timoteo Fernández de Jáuregui en la columna ubicada en la esquina del atrio parroquial y le dieron su nombre a una de las calles del pueblo.
Desde 1972, el acta del Ayuntamiento de Santa Rosa del 22 de marzo de 1871 perduró en la oficina del titular de la Delegación Municipal de Santa Rosa Jáuregui; años después, el documento se cambió a la sala de juntas del nuevo edificio construido en 1993 a iniciativa del entonces delegado Gildardo Muñoz Aguillón, hasta que en septiembre del 2025 desapareció de ese lugar, sin que se conozca su paradero. Durante los últimos meses, al actual delegado municipal, licenciado Mauricio Zumaya Arana, se ha cuestionado al respecto y solo contesta con evasivas, negándose a revelar dónde se halla el histórico documento. Por lo que desconocemos si actuó por iniciativa propia o si recibió alguna instrucción al respecto, por parte de algún funcionario municipal.
Por lo que, como nativo del pueblo de Santa Rosa Jáuregui, ciudadano, cronista, estudioso de la historia e hijo de quien hace 54 años se desprendió de dicho pergamino, exijo al delegado Zumaya Arana la inmediata restitución del acta del Ayuntamiento de Santa Rosa de 1871 al edificio de la Delegación Municipal de Santa Rosa Jáuregui, a fin de que a partir del próximo domingo 22 de marzo, en que se cumplen 155 años de la donación del fundo legal a los vecinos del pueblo, los ciudadanos podamos apreciar nuevamente tan valioso documento, que representa la memoria viva de nuestro rico pasado histórico.
El Libro No. 1 de Providencias Diocesanas de la Parroquia de Santa Rosa de Lima
Tras concluir en 1997 mi gestión como titular de la Delegación Municipal de Santa Rosa Jáuregui, proyecté reincorporarme a laborar en el Diario de Querétaro; sin embargo, ante la carencia de una publicación que hablara sobre la historia de Santa Rosa Jáuregui y luego de que mi padre entregara a mi hermano José Guadalupe (QEPD) y a un servidor copia de los documentos que refieren el proceso de fundación del pueblo ya descrito, decidí iniciar el trabajo de investigación sobre los antecedentes históricos de mi tierra natal. Hasta hoy, esta labor ha fructificado en la publicación de siete libros sobre esta temática, más otros dieciséis relacionados con la historiografía de la ciudad y el estado de Querétaro.
Para mi primer libro, que se titula Santa Rosa: Tres Siglos de Historia, editado en 1998 por la Caja 30 de Agosto, S. C. L. Cooperativa de Ahorro y Préstamo, gracias al apoyo brindado por la gerente Olivia Jiménez Morales, mi prima, consulté en 1997 el Archivo Histórico de Querétaro y el Archivo de la Parroquia de Santa Rosa de Lima. En éste último consulté el Libro No. 1 de Bautismos -correspondiente a 1753, el primer año de existencia del pueblo- y el Libro No. 1 de Casamientos, así como el Libro No. 1 de Providencias Diocesanas, que forman parte del patrimonio cultural e histórico del pueblo de Santa Rosa Jáuregui.
En particular, el Libro No. 1 de Providencias Diocesanas de la parroquia contiene decenas de valiosos documentos relativos a los primeros tiempos del pueblo, algunos de los cuales dimos a conocer en el libro Santa Rosa: Tres Siglos de Historia. Incluso, varios fueron reproducidos durante 1916 y 1917 por las autoridades de la Comisión Local Agraria, como parte del proceso de investigación que llevaron a cabo para determinar la viabilidad de la solicitud presentada por los vecinos del pueblo de Santa Rosa Jáuregui para la dotación del ejido, que finalmente otorgó el presidente Venustiano Carranza mediante decreto expedido el 14 de febrero de 1918, con la consecuente afectación a las haciendas de Juriquilla, La Solana y Montenegro.
Dicha documentación adquirió mayor relevancia luego de que el 28 de junio de 1911, al iniciar la Revolución Mexicana, un grupo de simpatizantes de Francisco I. Madero irrumpió en el Palacio Municipal de Santa Rosa -recordemos que de 1820 a 1916 se tuvo la categoría política de municipalidad- y saquearon el archivo, además de incendiarlo; con esta acción, se perdió el acervo que guardaba el archivo municipal desde la fundación del pueblo, por lo que representó una enorme pérdida. De ahí que para recuperar la memoria histórica local, tengamos que acudir a los diversos archivos eclesiásticos y civiles para obtener los documentos relacionados con Santa Rosa, labor en la que sigo empeñando, mientras tenga salud y vida.
Hace un año, inicié un nuevo trabajo de investigación para un libro que se titula Evolución histórica de la Parroquia de Santa Rosa de Lima, Diócesis de Querétaro, donde, por cierto, dedicamos un par de capítulos para hablar de la vida y obra de nuestra patrona Santa Rosa de Lima. He pedido el apoyo de la Presidencia Municipal de Querétaro su publicación para este 2026, pero no lo he terminado debido a que no me ha sido posible consultar el Libro No. 1 de Providencias Diocesanas, pues intento dar a conocer en él algunos de los documentos que no fue posible incluir en mi primer libro de 1998.
La razón es que también se encuentra desaparecido. El presbítero Javier Olvera Servín -quien tan diligentemente me ha permitido la consulta del archivo cada que lo solicito y el espacio del templo parroquial del siglo XVIII para recibir a grupos de personas interesadas en conocer nuestra historia- me asegura que se halla en el archivo, pero la persona que está cargo de éste, a quien hemos acudido en varias ocasiones durante los últimos meses, certifica que no se encuentra. En lo personal, he verificado que, ciertamente no aparece en la estantería; el que si pudimos consultar es el Libro No. 2 de Providencias Diocesanas.
Por lo que, luego de una espera prudente y, mientras el tiempo avanza, he decidido solicitar la intervención de Su Eminencia Fidencio López Plaza, obispo de la Diócesis de Querétaro, a fin de que, con lo antes expuesto, tenga a bien dictar sus disposiciones para que se proceda a investigar el paradero del Libro No. 1 de Providencias Diocesanas de la Parroquia de Santa Rosa de Lima y se reintegre al lugar donde pertenece, para que pueda ser consultado por otros investigadores. Ello en virtud, insisto, en que es parte del patrimonio cultural e histórico del pueblo de Santa Rosa Jáuregui, constituye su memoria viva y, por nuestra parte, poder reproducir varios de los documentos en la próxima publicación de mi autoría.
Además, en un futuro próximo, espero que el maestro Felipe Fernando Macías Olvera, Presidente Municipal de Querétaro, retome la propuesta que el Consejo Ciudadano de Santa Rosa Jáuregui hizo hace tres años a su antecesor el licenciado Luis Nava Guerrero, para la creación del Museo de Historia de Santa Rosa Jáuregui. Pues los documentos referidos en el presente texto, son factibles de ser exhibidos en el museo, junto con las numerosas colecciones de piezas de la zona arqueológica del cerro de Pie de Gallo, que a lo largo de los años han localizado vecinos de Santa Rosa Jáuregui y de las comunidades aledañas, sobre todo de Pie de Gallo y Santa Catarina.
La historia se repite
Señalo esto en el encabezado del presente texto porque recordemos que en la década de 1980 el presbítero José Padilla Sánchez, cura de la Parroquia de Santa Rosa de Lima, prestó a las autoridades de la Delegación Municipal de Santa Rosa Jáuregui los documentos relacionados con la fundación del pueblo en 1753 y el acta del Ayuntamiento de Santa Rosa de 1871. El párroco facilitó los valiosos documentos de buena fe, pues el propósito original era realizar el estudio para la publicación de un texto que hablara sobre la historia local, lo cual nunca ocurrió.
Sin embargo, el tiempo pasó y el 13 de junio de 1989 se creó el Comité Parroquial de Santa Rosa de Lima, que se encargaría de vigilar y conservar los bienes parroquiales; como presidente fue electo mi padre y, en principio lo integraron J. Guadalupe Naranjo Cruz, J. Refugio Vargas Pacheco, Eloy Mata Vargas, Odilón Amador Pichardo, Jesús Espinosa Bárcenas, Nicerato Rangel Cabello y José Manuel Olvera Vega. Su principal objetivo fue restaurar el templo del siglo XVIII, pues estaba muy deteriorado, sobre todo el techo, que estaba a punto de caer. Esta meta se cumplió cabalmente y los trabajos de restauración concluyeron en 1994.
El 18 de marzo de 1992 se constituyó formalmente el Patronato Santa Rosa de Lima, A. C.; su Consejo Directivo lo encabezó nuevamente mi padre como presidente; se incorporaron Gustavo Garfias López, René Ruiz Pérez, Vicente Romero Naranjo, Jesús Jiménez Morales, Primo Herrera Vargas, J. Guadalupe López Sánchez, Eleazar Estrada López, un servidor y Rubén Rodríguez Guerrero. Dos días después, en el atrio del templo parroquial se realizó un acto significativo en el cual las autoridades de la Delegación Municipal, encabezadas por Gustavo Garfias, entregaron al Patronato los documentos históricos que estaban desaparecidos y se recuperaron luego de realizar la indagatoria correspondiente.
Este acto fue atestiguado por el licenciado Alejandro Espinosa Medina, secretario de Finanzas, en representación del gobernador Enrique Burgos García, así como decenas de vecinos del pueblo. A partir de entonces, los documentos se encuentran en su sitio original y pueden ser observados en una vitrina de la Sacristía del antiguo templo parroquial.
Las fotografías antiguas de Santa Rosa Jáuregui
Finalmente, en los últimos años he expuesto a las autoridades delegacionales el proyecto de hacer dos libros más; el primero, titulado Personajes de Santa Rosa Jáuregui y, el otro, Añoranzas de Santa Rosa Jáuregui. En particular, el segundo pretende recuperar los archivos fotográficos que están en poder de las familias tradicionales, a fin de hacer una selección del material que resulte más ilustrativo de la vida cotidiana del pueblo durante el siglo XX. En una reunión realizada en noviembre del 2025, hice el planteamiento respectivo al delegado Mauricio Zumaya.
La idea original era solicitar la intervención de la Secretaría de Cultura del Municipio de Querétaro, para proceder a la publicación de la convocatoria respectiva de manera conjunta con la Delegación Municipal y quien esto escribe. El objetivo era dar a conocer a las familias santarrosenses el uso que se daría a las fotografías que aportaran, las cuales se mantendrían en reserva mientras se hacía la selección y se publicaban en el libro; para lo cual, incluso se haría una exposición con motivo de la presentación de los libros.
Esperé ser llamado a la reunión que propuse con los representantes de las familias tradicionales, para darles a conocer lo anterior; por lo que me deslindo de las acciones que tomó el delegado municipal, al publicar algunas fotografías en los días previos a la conmemoración del 273 aniversario de la fundación del pueblo de Santa Rosa. Esta aclaración la hago pública, con el propósito de apelar a la compresión de los santarrosenses y que ojalá, en un futuro próximo, podamos retomar el proyecto y hacer realidad en el 2027 estas nuevas publicaciones, que, sin duda, vendrán a enriquecer la historiografía del pueblo de Santa Rosa Jáuregui, nuestro amado terruño.





