Originalmente programada para el 27 de febrero, la audiencia de Ovidio Guzmán cambió de fecha para el 31 de marzo, mientras que la de Joaquín Guzmán se llevará a cabo el 19 de marzo.
Ambos hermanos enfrentan múltiples cargos relacionados con el tráfico de drogas, lavado de dinero y posesión de armas. Actualmente, negocian con el Gobierno estadounidense para alcanzar un acuerdo de culpabilidad que podría resultar en una reducción de sus sentencias.
Ovidio Guzmán se extraditó a Estados Unidos en septiembre de 2023, tras ser arrestado en Culiacán, Sinaloa, a principios de ese año. Su hermano Joaquín llegó a Estados Unidos en julio de 2024, en un vuelo irregular desde México. Ambos hermanos se consideran líderes de la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”.
La jueza Sharon Johnson Coleman, quien preside el caso en la Corte del Distrito Norte de Illinois, concedió más tiempo a la defensa y la fiscalía para negociar un acuerdo de culpabilidad.
Este acuerdo podría abrir la puerta a una potencial colaboración de los hermanos Guzmán con las autoridades estadounidenses como testigos.
El aplazamiento de la audiencia generó expectativas sobre el posible desenlace de este caso, que captó la atención tanto en México como en Estados Unidos. La próxima comparecencia de los hermanos Guzmán determinará su futuro legal y las posibles implicaciones para el Cártel de Sinaloa.
El periodista Ariel Moutsatsos, corresponsal en EU, explicó que la defensa de Los Chapitos está negociando y la señal más evidente de su cooperación fue haber llevado a Ismael ‘El Mayo’ Zambada ante la justicia de Estados Unidos.
“Joaquín Guzmán ha estado entrando y saliendo de la cárcel, lo llevan por supuesto a otro tipo de instalaciones que no son propiamente la cárcel, pero lo tienen bajo custodia también para llevar a cabo las negociaciones”, explicó Moutsatsos al describir las condiciones del acuerdo al que estarían llegando los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.