El presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, se pronunció sobre la posibilidad de levantar el veto que mantiene suspendida a Rusia de las competiciones internacionales, medida impuesta tras el inicio del conflicto bélico con Ucrania en 2022.
Desde ese año, la FIFA determinó excluir a la Federación Rusa de Futbol y a sus clubes de toda actividad internacional, lo que impidió su participación en la Copa del Mundo de Qatar 2022 y también en el proceso rumbo al Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Infantino señaló recientemente que esta sanción no ha logrado los objetivos esperados y consideró que es momento de analizar su retiro, al menos de manera parcial.
“El veto no ha conseguido nada. Ha creado frustración y odio”, afirmó el dirigente durante una entrevista.
El presidente del organismo rector del futbol mundial explicó que su postura busca priorizar el acceso al deporte, especialmente para niños y jóvenes.
“Que los niños y niñas de Rusia puedan jugar al futbol en otras partes de Europa podría ayudar”, señaló.
Infantino indicó que la propuesta contempla iniciar con las categorías inferiores, permitiendo el regreso progresivo de selecciones juveniles y equipos formativos.
“Es algo que tenemos que hacer definitivamente, al menos en categorías inferiores”, declaró.
De acuerdo con el directivo, los estatutos de la FIFA deben evitar que el futbol sea utilizado como una herramienta de castigo político. En ese sentido, planteó que no se debe privar a un país de competir por decisiones tomadas por sus gobiernos.
La iniciativa también incluiría a Bielorrusia, nación que ha enfrentado restricciones similares en el ámbito deportivo internacional, como parte de un análisis más amplio sobre el impacto de las sanciones en el desarrollo del futbol.






