La mañana de ayer el mundo del espectáculo se despertó de luto al conocerse la noticia de la muerte de Paquita la del Barrio, cantante que se caracterizó por interpretar temas contra los hombres y popularizar la frase “me estás oyendo inútil”.
La artista tenía 77 años y se encontraba al momento de perder la vida en su casa de Alto Lucero, Veracruz, muy cerca de Xalapa, que era su lugar de origen.
La cantante enfrentaba problemas de circulación desde hace años, por lo que a últimas fechas ofrecía sus shows en un sillón, el cual se iba moviendo por el escenario.
Aunque a Paquita no le agradaba su inmovilidad y no poder caminar, pedía que el sillón se pusiera sobre una tarima el cual se desplazaba sobre el escenario para poder estar cerca del público.
La muerte la sorprendió mientras dormía y aunque llegaron los médicos al ver que no despertaba, reportaron su fallecimiento a causa de un infarto al miocardio.
La mala circulación era algo que le afectó mucho, lo que al principio se pensó que era por su peso
“Descanse en paz, tu música y legado siempre serán recordados”, fue el mensaje de la familia con el que compartió con su público la triste noticia.
A lo largo de su carrera, que inició de forma profesional en 1984 grabó más de 40 discos y superó las más de 20 millones de copias vendidas gracias a sus característicos temas con letras en las que ella les decía “sus verdades a los hombres”, como comentaba.
Francisca Viveros Barradas nació el 2 de abril de 1947 en una familia humilde. Fue producto de una relación fuera del matrimonio de su papá con Aurora Barradas. Por está razón conoció a su papá hasta que tenía ocho años y no mantuvo una buena relación con él a lo largo de su vida.
Trabajó en una panadería, recolectando café como una forma de poder superarse y salir adelante.
Mientras trabaja en una oficina de gobierno en su pueblo natal, conoció a Miguel Gerardo Martínez, quien era tesorero de la Presidencia Municipal, y con quién tuvo dos hijos, hasta que lo abandonó al enterarse que ella era la otra, porque el hombre tenía otra familia.
Por este sufrimiento es que decidió abandonar su Veracruz querido y viajar así a la Ciudad de México en busca de una mejor vida.
Dejó atrás el dueto Las Golondrinas, formado con su hermana Viola, que había sido su primera incursión en la música.
Al llegar a la capital del país, fue recomendada para trabajar cantando en la cantina La Fogata Norteña. Ahí conoció a Alfonso Martínez. Su esposo por más de 30 años ( hasta que él murió) a pesar de las constantes infidelidades que sufrió. Con él tuvo dos hijos más. Poco después adoptó a la hija de su hermana.
Paquita fue abriéndose un camino en la música, logrando grabar el tema “Lámpara sin luz”, con el que logró darse a conocer poco a poco.
Sin embargo, alcanzó la popularidad con el tema inspiración de Manuel Eduardo Toscano: “Rata de dos patas”. Está canción la convirtió en uno de los referentes en la música popular en México, Latinoamérica y Estados Unidos.
Paquita la del Barrio, nombre que adquirió por decir que era del barrio y estar cerca de su gente, grabó una gran cantidad de temas con la misma tónica de darle voz a las mujeres y denunciar infidelidades y maltratos por parte de los hombres.
“Chequé en blanco”, “Tres veces te engañé”, “Me saludas a la tuya”, “Pobre pistolita”, “Viejo rabo verde”, “ “Que me perdone tu perro”, “Escoria humana”, “Piérdeme el respeto” son sólo algunos de los temas que consolidaron la carrera de la artista.
Casa Paquita
Al comenzar a tener éxito, Paquita la del Barrio buscó un lugar en el que pudiera vivir y a la vez tener un negocio propio.
Así nació la idea de Cada Paquita, un lugar en el barrio bravo de la Colonia Guerrero, en la Ciudad de México.
El hogar de la cantante se encontraba en la parte superior, mientras que en la parte baja instaló un escenario y un restaurante bar que rápidamente se hizo popular y que estaba lleno todas las noches.
La gente hacía largas filas para entrar y poco después se instauraron las reservaciones debido a la demanda. El público acudía para disfrutar deliciosa comida mexicana, una gran variedad de bebidas, pero sobre todo la presencia, estilo y voz de Paquita la del Barrio.
Desafortunadamente el lugar fue cerrado debido a deudas y complicaciones con las autoridades por el pago de los permisos.
Después de años, la cantante logró pagar y solucionar los trámites. Así comenzó con la remodelación del lugar y actualmente se encontraba en planes de volver a abrir sus puertas, pero la muerte ya se lo impidió.
Colaboraciones musicales
Actualmente se han popularizado las colaboraciones entre distintos artistas. Paquita la del Barrio fue de las precursoras en este sentido.
Gracias a su talento y capacidad vocal podía cantar con cualquier artista, sin importar su estilo y características.
Su voz se escuchó con leyendas musicales como Juan Gabriel, Jenni Rivera, Joan Sebastian y Vicente Fernández. Con El llamado Charro de Huentitán realizó una exitosa gira por las ciudades más importantes de Estados Unidos, lo que según palabras de Paquita se convirtió en uno de los momentos más importantes de su carrera.
También cantó con Eugenia León, Tania Libertad y Guadalupe Pineda.
Además disfrutó de los shows con Jorge Muñiz, Carlos Cuevas, Edith Márquez, Natalia Jiménez, Ricardo Arjona y Carlos Rivera.
En el ámbito regional mexicano combinó su voz con Alejandro Fernández, Pepe Aguilar, Espinoza Paz, Ana Bárbara.
Trabajó con la Única e Internacional Sonora Santanera, con Los Tigres del Norte, con la Sonora Dinamita y con La Banda El Recodo.
De sus más recientes colaboraciones se puede mencionar con grandes voces como Lupita D’Alessio y Yuri.
Fiel a su estilo fuerte y muchas veces a la defensiva, después de todo lo vivido, a la intérprete no le gustaban las flores. Incluso las mandaba quitar cuando se las ponían en algún camerino. Decía que las flores eran para cuando se muriera, tema del que no le gustaba hablar.
Su familia decidió que su cuerpo fuera velado en su casa en Veracruz de forma privada y ser incinerada. Y ya después buscarán la forma de hacerle un homenaje a puertas abiertas para su público en Casa Paquita, lugar al que anhelaba regresar.
Icónica
λ “Rata de dos patas”, para un expresidente
Algo curioso de esta canción es que a pesar de que se piensa que está dedicada a alguno de los hombres que la engañaron, en realidad fue dedicada a un expresidente de México, aunque ni Paquita ni su autor Manuel Toscano revelaron de quién se trataba. En un principio Paquita se negó a grabarla bajo el argumento de que era demasiado fuerte y que la iban a censurar. Finalmente recapacitó y se convirtió materialmente en un himno de las mujeres dolidas sentimentalmente
λ En la televisión
Algunos de sus temas fueron utilizados en distintas producciones televisivas.
Sin embargo, tuvo un personaje con varios capítulos en la telenovela “Velo de novia”.
Gracias a la invitación del productor Juan Osorio tuvo su única aparición como actriz, en esta telenovela en la que aparecía como la mamá del personaje que realizó Arturo Vazquez
λDespedida de los escenarios
Querétaro se convirtió en el lugar donde realizó su último concierto.
El escenario del Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez fue el lugar dónde se presentó en lo que se convirtió en su adiós de los shows en vivo. Esto sucedió el 28 de septiembre de 2024, en una noche en la que alternó con la Sonora Dinamita.
λ Fue detenida
Por confiar en una persona que le llevó mal su contabilidad, Paquita fue llevada al Reclusorio Oriente de la capital del país, luego de ser detenida en el Aeropuerto de la Ciudad de México.
Fue acusada de evasión fiscal, pero quedó en libertad luego de pagar el adeudo. Luego grabó unos mensajes para invitar a sus fans a cumplir con los impuestos.