El presidente municipal Roberto Cabrera Valencia informó que, en el transcurso de los próximos días, sostendrá al menos dos reuniones de trabajo con autoridades federales responsables de la logística del proyecto ferroviario México–Querétaro, con el objetivo de analizar y definir los cierres viales necesarios para el avance de esta obra de gran escala.
El alcalde explicó que los encuentros se centrarán en la revisión de los frentes de obra 9 y 10, los cuales tienen impacto directo en los municipios de San Juan del Río y Pedro Escobedo. En ese sentido, se realizará un recorrido por los puntos estratégicos donde se prevé el uso de rutas alternas para permitir el traslado de maquinaria pesada y materiales.
Cabrera Valencia señaló que será a lo largo de este año cuando los trabajos del tren comiencen a ser más visibles, particularmente en zonas donde se contempla el mejoramiento de caminos en comunidades rurales. Detalló que el trazo ferroviario atraviesa distintos ejes que darán servicio a la región del Bajío, lo que implica una planeación cuidadosa para minimizar afectaciones.
El edil reconoció que algunos caminos podrían registrar complicaciones temporales en la movilidad, debido a que el periodo de ejecución de las obras no tiene una fecha de cierre inmediata. Por ello, subrayó la importancia de que la población considere alternativas de circulación mientras avanzan los trabajos.
“Queremos anticiparnos a un año con mucha obra federal derivada del tren y de la adecuación de pasos, algunos rurales y otros que sí nos van a generar conflictos en la movilidad; sin embargo, son proyectos necesarios y se agradece que se concreten”, expresó.
Finalmente, el presidente municipal destacó la coordinación que se ha mantenido con la federación, especialmente desde la firma de los derechos de vía en los municipios queretanos involucrados. Añadió que, aunque las molestias serán temporales, los beneficios se reflejarán a largo plazo una vez concluido el tramo proyectado para 2027, que conectará a Huehuetoca con Celaya.






