En medio de una escalada de violencia política y de la confrontación abierta entre dos facciones del crimen organizado que ya impacta directamente a civiles y policías, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) inició este jueves el primer despliegue relevante de tropas en Sinaloa en el arranque del año.
De acuerdo con información oficial, a las 08:40 horas, mil 600 efectivos del Ejército, entre ellos 90 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales, fueron trasladados vía aérea en cuatro aeronaves de transporte pesado de la Fuerza Aérea Mexicana hacia los municipios de Culiacán y Mazatlán, con el objetivo de reforzar el despliegue operativo que mantienen la III Región Militar y la 9/a Zona Militar en Sinaloa.
La Defensa informó que la misión del personal es actuar en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, realizando tareas de disuasión, prevención y patrullajes, en apego a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y con respeto a los derechos humanos, para inhibir las actividades de grupos delictivos con presencia en la región.
El envío ocurre un día después del atentado armado contra los diputados locales de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda, atacados en Culiacán.
La agresión se da en un entorno donde la violencia dejó de ser focalizada entre organizaciones criminales y comenzó a impactar a civiles, funcionarios y mandos de la Policía.
Desde mediados de 2024, Sinaloa atraviesa una confrontación interna entre facciones del Cártel de Sinaloa, conflicto que se intensificó durante 2025 con bloqueos, ejecuciones, ataques armados en zonas urbanas y afectaciones a actividades económicas, particularmente en el centro del Estado.
La violencia ha obligado a refuerzos militares recurrentes.





