Las inversiones, principalmente las que hacen los gringos, han disminuido. Afirman que el fluido de dinero se ha acabado. ¿La razón? Sostienen: se ha destruido la democracia y ya no existe división de poderes. Parece repetirse el ciclo surrealista de nuestra historia: La Conquista no hubiera sido posible sin la participación de los indígenas; la independencia sin los criollos; la revolución sin los ricos. Ahora la democracia mexicana la impulsan los gringos. Nuestra evolución histórica surrealista transgrede toda lógica. Un consuelo me anima, la inteligencia artificial, no tiene cabida en el análisis de nuestra realidad.





