jueves, enero 8, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja
Sin resultados
Ver todos los resultados
Plaza de Armas | Querétaro
Sin resultados
Ver todos los resultados

“El Principito” es filosofía pura: Antonio Lorente

por Reforma
7 enero, 2026
en aQROpolis
“El Principito” es filosofía pura: Antonio Lorente

Pintor de Almas, como él mismo se define, Lorente menciona que la obra es un libro que se transforma cada vez que uno vuelve con él.

21
VISTAS

Yanireth Israde

El Principito es un relato breve que dura toda la vida.

No es una paradoja: la historia crece junto con el lector. Lo ha comprobado el español Antonio Lorente (Almería, 1987), ilustrador de la nueva edición del clásico de Antoine de Saint-Exupéry que Edelvives trae a las librerías mexicanas.

Pintor de almas, como él mismo se define en entrevista, el artista explica por qué este libro sigue transformándose cada vez que uno vuelve a él: “Es el único que ha conseguido que cada lectura sea diferente según el momento en el que lo he leído, porque es filosofía pura”.

Por eso lanza una invitación: “A quienes lo leyeron de niños les pido que vuelvan a leerlo de mayores”.

Y no es un gesto menor: El Principito es el libro más leído y traducido del mundo —casi 600 idiomas— después de la Biblia y el Corán, de acuerdo con el especialista Jean-Pierre Guéno.

Publicado por primera vez en 1943, Saint-Exupéry plantea en su obra que sólo con el corazón se puede ver bien: lo esencial es invisible a los ojos.

Lorente suma una perspectiva artística a esa mirada: también el lápiz puede hacer visible lo esencial.

“Porque en el arte, cuando das forma a las cosas, empiezan a tener sentido”.

Conversación entre tocayos

Originario de un barrio de pescadores de Almería, Lorente leyó por primera vez la fábula de Saint-Exupéry entre los 8 y los 9 años. Le pareció entonces un libro de fantasía y aventura.

“Entrada la adolescencia, quedé bastante atrapado en la historia; más tarde, con veintitantos, cuando me voy a vivir a Londres, con una mano delante y otra detrás y decido aprender el idioma, lo leo en inglés y me marcó de otra manera.

“Y, al ilustrarlo, termino absolutamente atrapado en el mundo de El Principito, porque ya no es solamente una lectura, sino que he convivido con todos los personajes, les he dado mi impronta, he conversado mucho con Antoine de Saint-Exupéry en mi sueño y he intentado que le guste. Algún día sabré si le ha gustado o no”.

Antes de perfilar a los personajes, dice haber “conversado” con el autor, y le propuso respetar los clásicos dibujos de su historia, pero “lorentizados”, además de añadir otros, en los que resuena su afición por la pintura clásica y el surrealismo pop.

“No te voy a engañar: empecé con mucho miedo. Me daba un vértigo tremendo, porque tenemos todos en el imaginario esas pequeñas líneas dibujadas por el autor, y es un libro que ha funcionado tal cual”.

Ese temor se disipó conforme comprendió que se trataba de un aporte. “Tras una conversación ficticia con Antoine, mi tocayo, dije: ‘El tuyo existe y éste puede sumar’.

“Vi la manera de utilizar la ilustración de toda la vida de Saint-Exupéry —que todos conocemos— y darle mi acabado, mi estilo, pero respetándolo todo, incluso la indumentaria que tiene El Principito en su traje de gala”.

En un primer momento, en la versión de Lorente el personaje tenía unos rizos ensortijados; luego le alborotó el cabello.

“Empecé a sacarle esos mechones para darle un punto más lunático, y cuando lo despeino, le hago unos mechones sin sentido —alguno que va saliendo más largo de lo normal—, como si tuvieran vida propia. Entonces ya tengo al Principito que quería”.

La bufanda también cobró vida: “Tuve claro desde el principio que su pañuelo amarillo, su bufandita, sería un personaje más, como algo vegetal que se va moviendo solo”.

Y en el personaje del piloto, Lorente hace un homenaje al escritor, aviador y novelista, en cuyo rostro se inspiró.

Saint-Exupéry es, además, un autor vigente ante la vanidad, el dinero y la celeridad que imperan en el mundo, entre otros temas que aborda la fábula, reflexiona el ilustrador.

“Creo que le ha cambiado la vida a muchísimas personas, y si no te la ha cambiado para siempre, sí lo ha hecho en ese momento, porque has sido consciente de algo”.

Cita el caso del farolero, “tan representativo de cómo la vida sigue, del hacer y hacer sin que a veces le veas el sentido o el porqué; te hace replantearte muchísimas cosas.

“Lamentablemente es muy difícil cambiar las cosas del todo, pero el hecho de que medites y lo pienses en ese momento, ha merecido la pena”.

Esta nueva versión de El Principito, una reinvención para leerse y mirarse a cualquier edad, pero siempre con ojos de niño, ya puede adquirirse en todas las librerías mexicanas.

Amores legendarios

Lorente ilustra también para Edelvives Grandes amores, de la escritora española Espido Freire, cuyos textos revelan aspectos menos conocidos de veinte icónicas historias de amor de la literatura.

Son amores imposibles, platónicos, felices, clandestinos, marcados por la culpa o por el destino aciago en parejas de distintos lugares y épocas, entre ellas las formadas por Odiseo y Penélope; Lanzarote y Ginebra; Romeo y Julieta; Don Quijote y Dulcinea.

Las ilustraciones están concebidas como carteles de cine, pues muchas de estas parejas literarias son conocidas por la gran pantalla, destaca Lorente.

“Me interesaba hacer algo con un autor vivo, y Espido Freire, por su calidad literaria, su sabiduría y todo lo que sabe de estas parejas, fue una elección muy buena”.

Un libro que también ya se encuentra en librerías.

Etiquetas: cuentolibronovelaprincipito

RelacionadoNoticias

Arte versus máscara

El Louvre reabre completamente tras la suspensión de huelga

8 enero, 2026
INAH reflexionó sobre nuestro pasado y diversidad cultural durante el 2025

INAH reflexionó sobre nuestro pasado y diversidad cultural durante el 2025

7 enero, 2026
¿Eran reyes o magos?

¿Eran reyes o magos?

6 enero, 2026
La grana estaba en peligro

Betty Boop y el cuadro de Piet Mondrian pasan a ser de dominio público en 2026

5 enero, 2026
Siguiente noticia
INAH reflexionó sobre nuestro pasado y diversidad cultural durante el 2025

INAH reflexionó sobre nuestro pasado y diversidad cultural durante el 2025

 

 

 

Categorías

  • Andadores
  • aQROpolis
  • Cartón
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Fuego amigo
  • Fuente de El Marqués
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Portada
  • Ráfagas
  • Roja

Enlaces Internos

  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto
  • Aviso de Privacidad
  • Aviso Legal
  • Contacto

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Andadores
  • aQROpolis
  • Editoriales
  • Efectivo
  • En tiempo real
  • Local
  • México
  • Planeta
  • Ráfagas
  • Roja

© 2020 MEDIOS AQRÓPOLIS S.A. DE C.V. Todos los derechos reservados.

Este sitio web utiliza cookies. Al continuar utilizando este sitio web, usted está dando su consentimiento para el uso de cookies. Visite nuestra Política de privacidad y cookies.