La Copa Mundial de la FIFA Italia 1934 fue la segunda edición del Campeonato Mundial de Futbol masculino organizado por la FIFA y se disputó entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934. Tras el éxito del torneo inaugural en Uruguay 1930, esta edición significó la primera ocasión en que la competencia se realizó en territorio europeo.
Para este Mundial, la FIFA estableció por primera vez una fase de clasificación con el objetivo de definir a las 16 selecciones participantes. Incluso el país anfitrión, Italia, tuvo que disputar eliminatorias para asegurar su lugar en el torneo, un requisito obligatorio para todas las selecciones inscritas.
La edición de 1934 contó con la ausencia de Uruguay, campeón vigente, que decidió no participar en protesta porque Italia había rechazado acudir al Mundial de 1930. Hasta la fecha, Uruguay es la única selección campeona que no defendió su título en una Copa del Mundo.
En total, solo cuatro selecciones no europeas participaron en el certamen: Argentina, Brasil, Estados Unidos y Egipto, este último convirtiéndose en el primer país africano en disputar una Copa Mundial. Además, diez países debutaron en esta edición, reflejando la expansión inicial del torneo.
El formato del campeonato cambió radicalmente respecto a 1930, ya que se eliminó la fase de grupos y se adoptó un sistema de eliminación directa a partido único. En caso de empate, se disputaba una prórroga de 30 minutos y, de persistir la igualdad, se programaba un encuentro de desempate al día siguiente, modalidad que solo se repitió en la edición de 1938.
Italia logró el título tras imponerse 2-1 a Checoslovaquia en la final disputada el 10 de junio de 1934 en el Stadio Nazionale del Partido Nacional Fascista, en Roma. El encuentro terminó empatado 1-1 en el tiempo reglamentario y se resolvió en tiempo suplementario, siendo la primera final mundialista que requirió prórroga.
Con este triunfo, Italia se convirtió en la primera selección europea en ganar una Copa del Mundo y en el segundo país en debutar como campeón, luego de Uruguay. El torneo de 1934 consolidó cambios estructurales clave en la competencia y sentó las bases del formato moderno del campeonato mundial.






