El Papa León XIV advirtió que el mundo “no se salva afilando espadas” sino con perdón, entendimiento y “acogiendo a todos”, durante la primera misa de 2026, que coincide con la 59ª Jornada Mundial de la Paz.
El pontífice estadounidense, agustino, aludió precisamente a San Agustín para aseverar que uno de los “rasgos fundamentales” de Dios es “la total gratuidad de su amor“, ya que se presenta en la forma de un niño recién nacido, desnudo e indefenso en la cuna.
“Esto para enseñarnos que el mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino más bien esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo”, advirtió en su homilía.
León XIV vive por primera vez un Año Nuevo como papa, ya que fue elegido el pasado mayo, y este jueves ofició en la basílica de San Pedro del Vaticano la tradicional misa de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios.
La apertura del nuevo 2026, subrayó, es una oportunidad para cada persona de “una vida nueva” marcada por la capacidad de perdonar.
“Es hermoso pensar así el año que comienza: como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón”, dijo, ante unos 5 mil fieles que le escuchaban en el templo vaticano.
Por esa razón, recomendó para este año, cuando se está a punto de concluir este 6 de enero el Jubileo inaugurado por Francisco, acercarse a la fe para abrazar una idea de paz “desarmada y desarmante” para especial beneficio de los más humildes.






