El Real Madrid firmó un nuevo tropiezo en el Santiago Bernabéu (1-1) ante el Girona FC y dejó prácticamente sentenciada su lucha por LaLiga, en un ensayo fallido antes de viajar al Allianz Arena para intentar la remontada europea frente al Bayern Múnich.
El conjunto blanco volvió a evidenciar sus carencias futbolísticas y anímicas en un partido que comenzó con intensidad, pero que terminó entre la resignación de su afición. El tanto de Federico Valverde al inicio de la segunda mitad, con un potente disparo desde fuera del área, parecía encarrilar una victoria necesaria, pero la reacción visitante fue inmediata. Apenas diez minutos después, Thomas Lemar devolvía las tablas con otro golazo lejano que silenció el estadio.
Fue un intercambio de golpes aislados en un contexto de dominio sin eficacia del Madrid. Ni Vinícius Júnior ni Kylian Mbappé lograron marcar diferencias. El brasileño, sin frescura ni desequilibrio, acumuló pérdidas y desacierto en el regate, mientras que el francés vivió desconectado, más pendiente de forzar acciones que de generar peligro real. Su acción más relevante llegó en el minuto 86, cuando reclamó un penalti.
El Girona, por su parte, firmó un ejercicio de madurez competitiva. El equipo dirigido por Míchel Sánchez entendió el guion del partido, renunció al protagonismo con balón y se hizo fuerte en defensa. Ordenado en dos líneas muy juntas, resistió las embestidas blancas y supo golpear en el momento preciso. La actuación de su entramado defensivo fue clave, con un bloque solidario que minimizó los espacios interiores y obligó al Madrid a vivir en la frontal.
Además, las intervenciones de Paulo Gazzaniga y Andriy Lunin evitaron un marcador más amplio, sosteniendo a sus respectivos equipos en los momentos de mayor exigencia.
El empate deja un sabor amargo en la capital española y allana el camino al Barcelona en la carrera por el título, que podría ampliar su ventaja hasta los nueve puntos mañana ante el Espanyol.
El ensayo antes de Múnich acabó en un tropiezo más. Y ahora, al conjunto blanco sólo le queda agarrarse a la épica europea para salvar la temporada.





