Alejandra Carrillo Gonzalez
Hace más de 30 años en una de las habitaciones la que fue su casa durante muchos años prácticamente hasta su muerte, expertos e investigadores encontraron el Diario de Frida Kahlo. Cuando lo encontraron habían pasado 40 años desde su muerte en 1954.
Había sido armado por ella misma con bocetos, cartas, manifiestos y entradas de sus días en las que hablaba de su amor por Diego Rivera, sus preocupaciones sociales y el dolor de sus múltiples enfermedades.
Hace 30 años también se publicó la primera versión de este diario con la visión íntima de Frida. Ese era el subtítulo del diario: Un íntimo autorretrato. Entonces se publicó con un prólogo del escritor Carlos Fuentes para adentrar a los espectadores y amantes de la obra de la icónica artista, convertida después en un símbolo de la mexicanidad.
En 2017 se hizo una nueva versión. Desde su publicación, el diario se ha reimpreso al menos diez veces. Se ha traducido al inglés, portugués, alemán, francés, finlandés, danés, italiano, húngaro, polaco, japonés y chino.
Rocío Zambianchi editora del proyecto explica que en esta nueva versión de la editorial La vaca independiente, que cuenta con los derechos del material, buscaron acercar al público con más profundidad sobre la historia de Frida Kahlo.
“Muchas personas cuando se encuentran con el diario de Frida, mucha gente ni siquiera sabe que existe. Este diario no es una pieza como El diario de Ana Frank, que lo lees de principio a fin, este incluye ilustraciones y la caligrafía original y muchas personas a veces no saben desde donde tomarlo. Cada imagen es reproducida en su tamaño original con todas las transcripciones incluídas, incluso las tachadas”, explica.
“En este relanzamiento proponemos poner sobre la mesa la posibilidad de hablar de la otra Frida, porque una Frida es la que nos contaron y la de la que habló hasta el hartazgo el status quo, el capitalismo y el patriarcado y todas las instituciones habidas y por haber que parecen resguardar la verdad de quién era Frida pero la otra Frida es la que se cuenta a sí misma en estos manuscritos”.
El diario incluye poemas, cartas, cuentos y ensayos que escribió en un cuaderno mandado a hacer por ella misma que resguardó hasta los momentos más álgidos de su enfermedad.
Es en él donde escribió sus famosas últimas palabras agradeciendo a sus doctores y a los trabajadores del hospital y dijo que esperaba la salida y esperaba no volver jamás.
“Se le agregaron nuevos textos introductorios para que no solo sea un libro-objeto o un libro de arte, sino que se pueda trabajar académicamente inclusive, poder analizar los aspectos del artista desde un montón de lugares y sacar a Frida del lugar plano de ser víctima de su marido, del gobierno, de su salud o de la historia, porque esa historia ¿a quién le está sirviendo?”, se pregunta la editora.
Además de la publicación, Zambianchi anunció que publicarán un cuaderno íntimo inspirado en Frida Kahlo, para invitar al público a realizar ejercicios de autoconocimiento y creatividad a través de la escritura.
“No somos los portadores de la verdad de quién era Frida en la editorial, somos facilitadores de que la gente pueda acercarse a ella y leerla de su puño y letra. Frida era una transmutadora porque con lo que pasaba hacía cosas hermosas y eso me parece que es una herramienta que nos puede servir a todos y a todas”.
El libro ya puede encontrarse en librerías y en editorial.lavacaindependiente.com.