Desde el nombre de Myriam Visso, ya hay guiños artísticos. Claro está al reparar en su apellido, que no es más que un juego de palabras, tradición de su familia: es la contracción de Villafaña, su primer apellido, y de Sosa, el segundo. Ambas unidas forman “Visso”, un apellido agradable y sutil; libre, como el verso de la poesía de la joven mexicana de 28 años. Libre, como la catarsis que inmortalizó en su debut musical, “Parecía Real”: un bolero que mezcla sus esfuerzos como artista independiente, su escritura poética, el reclamo de su libertad femenina y una historia de amor.
Lanzada el 27 de marzo, “Parecía Real” es la primera canción de un proyecto que la artista está cocinando en el estudio. Al reproducir el bolero, escuchamos la voz alargada e hipnotizante de Myriam Visso, coreada por la caricia de una guitarra acústica. Esta voz va ganando intensidad verso tras verso. Cada uno de estos es un manifiesto de un descubrimiento, de desmentir algo que “parecía real”. La fuerza se acentúa tras una pausa. “Espero no vuelvas” se oye como una decisión que no fue nada fácil de tomar para la voz narrativa encarnada por Visso. La percusión y las cuerdas continúan aportando ritmo y fondo a un bolero que ilustra una decepción amorosa. La estructura se sostiene sola gracias a las notas de la cantautora, aunadas a su poesía, la cual fluyó de manera natural, tal y como su debut en la música.
Más que una decisión estética, el bolero fue una consecuencia emocional. Myriam Visso rememora su duelo con paciencia, después de haberlo superado desde la ternura y amor propio. En aquel entonces, navegaba en el remolino de la etapa de la negación y la aceptación. Para ella fue un duelo extraño, presente, en el cual “sabes que ya fue, que no lo quieres aceptar; pero ya cuando pasa, estás como en esa parte de: ¡híjole! Me gustaría que fuera diferente, pero no es así. Es ese dolor consciente que tienes”, expresa.
“Ya sabía que eso no estaba saliendo, pero no quería tampoco soltarlo tan fácil. Y al final, cuando la escribo, fue como: ‘bueno, igual y no iba a ser esto, y me duele, pero al final, lo mejor para mí es que, pues te vayas’ (…) yo andaba como en esa idea, ese pensamiento”, cuenta sobre su proceso catártico.
Al ser descubierta por el productor musical Moisés GC, se fue consolidando la idea de hacer música.
—Nos juntamos y él tenía la idea de hacer como una canción de crítica social —recuerda—. En ese momento de mi vida, tuve una ruptura amorosa y andaba así como que no tenía tantas ganas de criticar a la sociedad.
—¿Fue así como nació la sed de cantar un bolero?
—Le dije (a Moisés GC) que no ando en ese mood, entonces, empezamos a tirar lluvia de ideas, y le dije: ‘es que para lo que yo siento ahora, como que quiero hacer un bolero’. Incluso él me dijo, es que es algo difícil, que no es como un género tan común de que lo trabajes; él me alineaba más a un pop, una balada, algo más ‘girly’, comercial”.
Para Visso, un bolero se siente como escuchar “Sabor A Mí”, de Eydie Gorme y Los Panchos. “Los boleros siempre tienen esta parte más romanticona, más dolida, con más sentimiento”, declara. Este sentimiento fue importante para concebir la línea musical de su debut, además de que estaba inspirada por la música de Daniel, Me Estás Matando, Natalia Lafourcade y la misma Eydie Gorme con el trío mexicano.
“Yo quiero también (hacer un bolero), pero a mi modo. Yo sé hacerlo, ¿por qué no que lo haga una mujer también?”, fue la pregunta que marcó la pauta para comenzar el proyecto musical de la artista.
Definida la forma y la lírica del bolero, trabajar con Moisés fue una aventura desafiante, pero agradable y enriquecedora para Myriam Visso. La joven describe que el productor “se portó súper buena onda porque me fue apoyando, se fue esperando a que yo le pudiera pagar; fue un trabajo por partes porque yo no tenía en sí el medio ni las facilidades para sentarme así un día y decirlo”, relata.
Primero actriz que cantautora, Visso está orgullosa de haber complementado una disciplina artística con la otra. El teatro aportó recursos económicos para producir “Parecía Real”. Ese fue uno de sus desafíos desde lo personal: costearse su lugar en el estudio. Ser una mujer autónoma a través del arte.
—De los instrumentos, ¿Moisés te aportó en esta parte? Estoy viendo que es bajista.
—Sí. Moisés es bajista, es guitarrista y tiene también algo de pianista. Yo no toco instrumentos, le ayudé con la construcción de la melodía.
—¿El equivalente a, en el teatro, dirigir una obra?
—Sí, en la chamba y la producción sí me ayudó él; yo solamente estaba ahí diciéndole la idea creativa. Para las percusiones, él me recomendó a un percusionista (…) Igual con este chico, cuando le expliqué la onda del proyecto y todo, le dije cómo quería que sonara más o menos la intención e igual me grabó propuestas (…) fue hacer pruebas, hasta que ya encontraba yo el sonido que me gustaba para la canción. Ellos, desde donde podían, me ayudaban.
Es en esta fase instrumental donde la joven reconoce que le gustaría también sentarse a producir y tocar un instrumento. La cantautora, además de revivir su poesía a través de su canto, tiene la aspiración de aprender a tocar cuerdas o percusión para adentrarse a crear los sonidos que más le gustan.
Pero el arte no sólo la acompaña desde su nacimiento, también desde su antepasada cercana. El legado artístico lo documenta Visso a través de su abuela, quien era una cantante de baladas. Sin embargo, en aquella época de un Guanajuato conservador, el sueño de expresarse con su talento le fue frustrado. Es en este momento que la artista decide romper con esas cadenas y escoger su libertad.
“Mi abuela cantaba balada. La habían considerado para meterla junto con una cantante de esa época que se llamaba La Prieta Linda, algo así (…) No la dejaron porque era mujer. Entonces, mucho a mi abuela le pesó eso; y ahora, estos espacios o esta libertad que ya hemos logrado gracias a la lucha de muchas mujeres, pueden cumplirse esos sueños. De todas las veces que fueron calladas por ideas cerradas de antes”, manifiesta con firmeza.
Aunado a su pasado familiar, considera que hacer un bolero, desde su experiencia femenina, es una forma de recuperar espacios por parte de las mujeres en el arte.
“Que más mujeres hagan desde su libertad cosas creativas, cosas bellas, les abre más puertas a otras mujeres. En boleros no es que no haya mujeres que lo hagan, sin embargo, creo que no ha habido tanto apoyo hacia las mujeres que hacen música. Las mujeres que somos creativas desde el arte estamos también buscando decir algo. Es importante que más mujeres se atrevan, y no desde la idea de suprimir o borrar la presencia masculina, sino de demostrar que también nosotras tenemos esta habilidad y que también nosotras podemos decir desde nuestro nicho el cómo sentimos, el cómo expresamos”.
Mientras la voz de Myriam Visso deleita el oído, podemos apreciar la portada del bolero. La mujer que vemos es la cantautora. Sus ojos lo dicen todo: el dolor, la tristeza, la represión del amor. La rodean unas flores que simbolizan lo efímero de su relación, un “amor muerto”, en sus palabras. “Al final también mueren (las flores), como toda esta idea que yo tenía: del cariño que yo sentía”.
—La boca tapada, me dijiste que también fue por la practicidad de no vendar los ojos; pero, en sí, ¿qué podría simbolizar que traes la boca tapada?
—Va de ahí “Parecía Real”, va un tanto a lo que digo: las palabras al final no valen. Si no hay actos que lo demuestren, de nada sirve lo que yo diga. Al final, te vas a ir (a su destinatario lírico); al final, lo que yo diga, lo que yo sienta, no vale para ti (…) Al final, las palabras también se callan.
El proyecto del cual formará parte “Parecía Real” es un EP que fusiona algunos géneros, como el ya dado a conocer (bolero) y folk. Precisamente, este último es la base de la siguiente pieza que estrenará Myriam Visso entre mayo y junio del presente año, aproximadamente. Producida por otro joven independiente, también deriva de un poema que escribió la artista en su tiempo libre.
—¿Qué futuro vislumbras para esta nueva faceta tuya?
—Soy optimista con esta nueva faceta. La verdad es que lo hice sin pensar, ni siquiera esperaba que fuera a gustar tanto. Cuando sale “Parecía Real”, me llegaron mensajes que ni en mi cumpleaños me llegan. Aparte, empecé a trabajar esta canción que ya tenía para sacarla. Quiero acabarla, ya que salga; mucha gente me empezó a preguntar qué onda, qué sigue, qué más quiero hacer.
“Parecía Real”, un bolero desgarrador y melifluo, ya puede escucharse en cualquier plataforma de streaming musical. Asimismo, la artista confesó que planea visitar Querétaro, en algún momento, desde su faceta como actriz, para empaparse de teatro. Quizás también, darnos una demostración de su música.






