Charlene Domínguez
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco de México (Banxico) coincidieron en que la economía mexicana registrará una recuperación gradual en 2026 y 2027, aunque sujeta a disciplina fiscal, menor inflación y persistente incertidumbre externa.
En su Estudio Económico de México 2026, la OCDE proyectó un crecimiento de 1.4 por ciento en 2026 y de 1.7 por ciento en 2027, tras un avance de apenas 0.7 por ciento en 2025.
Durante la presentación del informe, junto con el Secretario de Hacienda, Edgar Amador, el secretario general del organismo, Mathias Cormann, subrayó que mantener la sostenibilidad fiscal es clave para preservar la estabilidad macroeconómica y generar espacio para inversión productiva.
“México posee un sólido historial de finanzas públicas, con un déficit fiscal promedio de 2.8 por ciento durante los últimos 10 años, frente al 4.5 por ciento registrado en promedio en la OCDE. Tras un incremento excepcional del déficit de hasta 5 por ciento del PIB en 2024, este se redujo a 3.9 por ciento en 2025.
“La consolidación fiscal en curso, orientada a reducir el déficit a 3 por ciento para 2027, es una medida positiva y debería mantenerse. Un plan fiscal transparente, con detalles sobre medidas específicas para lograr dicha consolidación, fortalecería la confianza de los inversionistas”, externó.
Banxico, por su parte, elevó su pronóstico de crecimiento para 2026 de 1.1 a 1.6 por ciento, mientras que para 2027 lo mantuvo en 2.0 por ciento.
El banco central explicó que el ajuste responde a un efecto de mayor base estadística tras el mejor desempeño del PIB en el último trimestre de 2025.
En materia de precios, la OCDE anticipó que la inflación bajará a 3.6 por ciento en 2026 y 3.2 por ciento en 2027, niveles cercanos al objetivo permanente de 3 por ciento de Banxico.
Este escenario, coinciden ambos diagnósticos, permitiría una relajación gradual de las tasas de interés, favoreciendo el consumo privado.
Cormann destacó que, aunque México mantiene un nivel de gasto público relativamente bajo frente al promedio de la OCDE, el incremento en pensiones e intereses de la deuda reduce el margen fiscal, por lo que recomendó mejorar la eficiencia y priorización del gasto.
Banxico advirtió que la inversión seguirá débil al menos hasta el segundo semestre de 2026, debido a la incertidumbre en torno a la relación comercial con Estados Unidos y la revisión del T-MEC.
La OCDE también señaló que las exportaciones enfrentarán un entorno complejo por tensiones comerciales y elevada incertidumbre global.
En conjunto, las perspectivas de ambos organismos delinean una recuperación moderada, condicionada a estabilidad fiscal, menor inflación y mayor certidumbre comercial.





