La secretaria de Salud (SESA), Martina Pérez Rendón, informó que en lo que va de 2026 se han confirmado 12 casos de sarampión en Querétaro, luego de que se estudiaran 59 personas con enfermedad febril exantemática.
Precisó que todos los pacientes evolucionaron de manera favorable y no se han registrado contagios secundarios ni defunciones.
“Esos 12 ya evolucionaron de manera satisfactoria, no tuvimos defunciones, ya no contagian, no hubo casos secundarios, que eso es muy importante para nosotros”, señaló.
Agregó que cada caso confirmado es objeto de seguimiento epidemiológico junto con sus contactos hasta por dos o tres periodos de incubación, a fin de detectar oportunamente posibles transmisiones.
Indicó que durante 2025 también se registraron 12 casos en la entidad y destacó que la vigilancia epidemiológica se ha fortalecido.
“No es que lo diagnosticamos, hacemos actividades de control y nos olvidamos; se hace un seguimiento del paciente y de sus contactos”, explicó.
Recordó que el último caso autóctono de sarampión en Querétaro se presentó en 1994 y que, posteriormente, solo se había confirmado un caso asociado a importación en 2019. No obstante, advirtió que la situación actual obliga a mantener medidas preventivas.
“Tampoco es motivo de confianza, hay que mantenernos alerta”, afirmó.
En el panorama nacional, señaló que México es el país con mayor número de casos en la región de las Américas.
“No solo en México, y por supuesto eso no es consuelo, porque además somos el país en América que más casos tenemos registrados”, puntualizó.
Explicó que a nivel mundial, en 2025 se confirmaron 224 mil 574 casos en 179 países, mientras que en América se reportaron 13 mil 767. Subrayó que la movilidad internacional favorece el riesgo de reintroducción del virus y la transmisión local.
Pérez Rendón recordó que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa y prevenible por vacunación.
“En el mundo la única enfermedad prevenible por vacunación erradicada es la viruela; el sarampión íbamos en un proceso de eliminación”, detalló.
Finalmente, indicó que el sistema de vigilancia epidemiológica en México opera desde 1992 y permite la búsqueda intencionada, confirmación por laboratorio y seguimiento de casos, con el objetivo de contener brotes y proteger a la población.






