Alfredo González
El esquema de proyectos mixtos para generación de energía en asociación con la CFE desalienta a potenciales inversionistas privados, los cuales aportarían el capital cuando la operación quedaría en manos de la empresa estatal.
Jorge Arrambide Montemayor, especialista en el mercado eléctrico del despacho Santos Elizondo, minimizó la posibilidad de que el formato propuesto por el Gobierno federal atraiga al grueso de los potenciales inversionistas sobre todo porque aportarían el capital, pero CFE se quedaría con la propiedad del 54% del proyecto.
“No se si vaya a funcionar o no, la verdad. Como empresario yo no tendría interés en participar en este esquema porque los beneficios no son suficientes considerando que la CFE se queda con la mayoría del capital social y, por ende, de las utilidades”, expuso.
“Al participar en estos proyectos la empresa estatal sólo apoya con tierra, que es un costo menor para el proyecto”.
Sobre que el esquema plantea que la CFE aportaría todos los trámites al proyecto señaló:
“Los trámites no deberían ser un tema, porque se supone que no se requiere gestión de la CFE para que den permisos”.
Adicionalmente, dijo, la CFE tendría un contrato para adquirir el 70% de la energía que genere este proyecto de inversión mixta, del cual hasta ahora está pendiente de definir el precio por kilowatt/hora al que lo pagará, y tendrá la opción de vender el restante 30% a terceros.
El también presidente del Comité de Regulación del Cluster Energético de Nuevo León recordó que los llamados Esquemas de Inversión Mixta contemplan producción de energía de largo plazo.
“Pero el Estado no aporta capital, (y) la totalidad de la producción de energía y su comercialización (Power Purchase Agreement) es exclusivo para la CFE, que además la representa en el Mercado Eléctrico Mayorista.





