Académicos, juristas, ex consejeros electorales, activistas de organizaciones sociales y políticos de diversas corrientes anunciaron la conformación del Frente Amplio Democrático, que buscará detener una reforma electoral sin consenso y que debilite la democracia del País.
El Frente incluye al ex Presidente Vicente Fox, el primer mandatario de la transición democrática en el año 2000, así como al ex presidente del Instituto Federal Electoral, José Woldenberg, consejero ciudadano que le tocó conducir ese proceso histórico.
Además, se encuentra Francisco Labastida Ochoa, quien reconoció la derrota del PRI en esa elección.
Con cerca de 500 firmas, al Frente se suman activistas de larga trayectoria ciudadana por la democracia y los derechos humanos, como Clara Jusidman y Mariclaire Acosta, así como el historiador Jean Meyer y el antropólogo Roger Bartra.
“Ante una reforma electoral sin consenso, se crea el Frente Amplio Democrático para evitar una regresión autoritaria y defender los equilibrios constitucionales.
“Académicos, juristas, ex legisladores, activistas, conforman un frente ciudadano plural y partidista para defender la democracia y las libertades en México”, señala el pronunciamiento dado a conocer hoy.
Mencionan que ante el riesgo de una regresión democrática derivada de una eventual reforma político electoral impuesta y sin consenso, se creó dicho Frente.
Es “una iniciativa plural, incluyente y de alcance nacional para defender la democracia constitucional, las libertades y los derechos políticos en México”.
El texto indica que el Frente Amplio Democrático surge en un contexto de alta tensión institucional, marcado por propuestas de reforma que lejos de fortalecer el sistema democrático, ponen en riesgo la autonomía de las autoridades electorales, el pluralismo político y los equilibrios constitucionales que han dado estabilidad y legitimidad a la vida pública del país.
“Los integrantes del Frente subrayan que México sí vivió una transición democrática, construida a partir del diálogo y la inclusión plural y el acuerdo entre fuerzas políticas, sociedad civil y ciudadanía.
“Este proceso permitió edificar reglas, instituciones y contrapesos que hoy están en riesgo de ser debilitados mediante decisiones unilaterales desde el Poder”.
Agrega que el método democrático basado en el consenso, la deliberación y el respeto a la prioridad ha sido desplazado, frente a ello la ciudadanía organizada tiene la responsabilidad histórica de actuar.
Sin citar al partido Morena ni a la Presidenta Claudia Sheinbaum, como la eventual autora de la iniciativa de reforma electoral, el Frente Amplio Democrático aclara que no está conformado contra personas ni partidos, sino contra prácticas autoritarias que buscan cerrar la posibilidad de alternancia política y concentrar el poder.
Precisa que se trata de un espacio apartidista, comprometido con la defensa de reglas básicas que garantizan elecciones libres, representación efectiva y derechos políticos plenos.
Los impulsores del Frente advierten que imponer una reforma electoral sin el consenso de todas las corrientes políticas, incluidas las de Oposición, evidenciaría la intención de restringir la pluralidad democrática y restaurar viejas prácticas del antiguo régimen.
“Por ello, el Frente se fija como objetivo inmediato evitar que prospere cualquier iniciativa político- electoral regresiva en cualquiera de sus etapas legislativas”.






