Sergio Pérez celebra su cumpleaños 36 el próximo 26 de enero a toda velocidad.
Este año es especial para mexicano porque regresa a la Fórmula Uno tras un año fuera de las pistas y lo hace con un proyecto nuevo, ya que Cadillac debuta como constructor.
Los kilómetros que recorrió en noviembre en Imola con el Ferrari SF-23 y hace unos días en Silverstone son parte del itinerario que Checo debe completar antes de la primera carrera del 2026 celebrada en Australia.
Del 26 al 30 de este mes, el monoplaza estadounidense se traslada al Circuito de Cataluña-Barcelona para la prueba 1 oficial de la pretemporada y tanto el tapatío como su compañero Valtteri Bottas tendrán turnos específicos para encontrar el balance.
Cadillac escogió el 8 de febrero, en el medio tiempo del Super Bowl, para la presentación de colores de su bólido y el diseño de los trajes de la pareja de conductores.
El periodo decisivo de ajustes se programó en dos partes. Pérez estará de a bordo del auto en Bahréin del 11 al 13 de febrero y otra vez del 18 al 20.
Aunque el tricolor es consciente que un proyecto en desarrollo no siempre encuentra el éxito rápidamente, confía en que los podios llegara gracias al trabajo que se hizo desde la fábrica y en su experiencia.






