La Confederación Africana de Fútbol (CAF) determinó otorgar a Marruecos el título de la Copa Africana de Naciones 2026, luego de varios meses de revisión tras los incidentes registrados en la final disputada el 18 de enero en Rabat.
El encuentro, celebrado en el estadio Prince Moulay Abdellah, había terminado con victoria de Senegal por 1-0, en un partido marcado por decisiones arbitrales que generaron controversia en los minutos finales.
Uno de los momentos clave ocurrió cuando se señaló un penal a favor de Marruecos en la recta final del encuentro. La decisión provocó que el equipo de Senegal abandonara el terreno de juego durante aproximadamente 10 minutos como forma de protesta.
El penal fue ejecutado por Brahim Díaz, quien intentó marcar con un disparo a lo “Panenka”, pero el arquero senegalés Edouard Mendy logró detener el cobro, manteniendo el marcador sin cambios en ese momento.
Posteriormente, en tiempo de compensación, Senegal anotó el único gol del partido al minuto 94 por conducto de Pape Gueye, superando al guardameta marroquí Yassine Bounou y asegurando inicialmente el campeonato.
Tras el encuentro, la federación de Marruecos presentó una protesta formal ante la CAF, argumentando que la interrupción del partido por parte de Senegal debía ser sancionada conforme al reglamento.
Después de analizar el caso, el organismo africano resolvió modificar el resultado del partido y otorgar la victoria a Marruecos en la mesa, estableciendo un marcador administrativo de 3-0 en caso de que no exista apelación.
La CAF también impuso sanciones económicas superiores al millón de dólares, además de castigos disciplinarios a jugadores y directivos de ambas selecciones. El caso aún podría ser llevado ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) si alguna de las partes decide impugnar la resolución.





