El Atlético de Madrid empató (4-4) sobre la hora ante el FC Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, este martes en estadio Olímpico de Montjuic, en un trepidante inicio de eliminatoria que se decidirá el próximo 2 de abril en el Metropolitano.
No habían transcurrido ni cinco minutos y el equipo ‘colchonero’ ya mandaba en el marcador por dos goles. El argentino Julián Álvarez apenas al primer minuto de juego rompió el cero y posteriormente el francés Antoine Griezmann (5) volvió a sorprender a los locales en un contragolpe bien orquestado por los ‘Colchoneros’.
El Barcelona siguió con su idea de juego de inicio, logrando posesiones largas y jugando con líneas muy adelantadas, presionando desde la salida a los pupilos de Diego Siemone, lo que les permitió reaccionar y meterse de lleno en el partido con las anotaciones de de Pedri (19) y Pau Cubarsí (21), consiguiendo el empate y haciendo evidente el dominio local.
Antes de que el duelo se fuera al descanso, el zaguero central Iñigo Martínez (41), aprovechó un gran tiro de esquina de Raphinha para aparecer solo en segundo poste y darle la vuelta al marcador con un certero remate de cabeza, lo que generó un estallido de júbilo de los aficionados presentes en el Olímpico de Montjuic.
Ya en la parte complementaria, las emociones bajaron considerablemente, con los hombres de Hansi Flick manteniéndose dominantes, pero con menos efectividad de cara a la portería de un Atlético de Madrid que amenazaba con trazos largos y contragolpes.
El polaco Robert Lewandowski (74) amplió la ventaja azulgrana con un gol a bocajarro luego de la asistencia del joven prodigio Lamine Yamal, en lo que parecía la sentencia del cuadro azulgrana al partido de ida de esta eliminatoria, pero las emociones volvieron a hacerse presentes.
Cuando todo parecía perdido para el Atlético de Madrid, Marcos Llorente (84) aprovechó un pase retrasado de Ángel Correa para recortar distancias en el marcador y el noruego Alexander Sorloth (90+3), que recién había ingresado al juego, repitió la dosis colchonera de LaLiga y, en tiempo de compensación, borró la alegría del Barcelona marcando el 4-4 definitivo en la semifinal de ida.